Colombia tiene la oportunidad de convertirse en el principal socio de la recuperación venezolana, pero eso no ocurrirá por inercia: exige una agenda clara de proyectos
El problema de Colombia no es solo que esté creciendo poco; es que está creciendo mal: consumiendo el crecimiento de hoy a costa del de mañana. Un crecimiento basado en consumo, gasto público y deuda, pero sin inversión, no es sostenible