Principales centros de pensamiento señalan que el incremento debe ser similar a la inflación, que el Emisor proyecta en promedio en 2%

Juan Sebastian Amaya

Cada vez más se acerca el inicio de las discusiones entre gremios, centrales obreras y el Gobierno, quienes definirán el aumento del salario mínimo para el próximo año en medio de la crisis económica que causó la pandemia, pero ya los economistas dicen que el alza no puede ser similar a 6% de 2020.

Aunque aún no hay propuestas oficiales, algunos de los sindicatos más importantes, como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), ya hablan de un incremento promedio de 15% (aproximadamente $131.000) hasta llegar a $1 millón para compensar la crisis.

Sin embargo, los centros de pensamiento no ven viable esa cifra debido a la situación fiscal; el nocivo aumento del desempleo; la baja productividad e inflación, y las afectaciones del sector privado. En ese sentido, todos concuerdan que el alza debe ser similar a la inflación, que el Emisor proyecta en 1,5% o 2%, y menor del 6% decretado para este año, es decir, no más de $56.000.

El presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), Mauricio Santamaría, aseguró que el incremento debe estar entre 2% y 3%, como máximo, pues, de otra manera, se generará mayor desempleo e informalidad ante el deterioro del mercado laboral en 2020

“Es un panorama que nos tiene que llamar a todos a ser responsables porque, de ser muy alto y más allá de la inflación, lo único que va a hacer es profundizar aún más la crisis y golpear a los hogares de menores ingresos. Hay que hacer un llamado a la responsabilidad al Gobierno, trabajadores y empresarios por encontrar un balance que permita recuperar el poder adquisitivo”, puntualizó.

En esa misma línea se ubicó el director de Econometría, Mauricio Olivera, al advertir que un alza superior a 6% afectaría el empleo formal y no posibilitaría la opción al sector privado de crear más empleo por los mayores costos laborales.

“Va a ser una decisión interesante porque se va a tomar en medio de una crisis económica en la que empresarios y trabajadores se han visto muy golpeados. Debe ser inferior a 6% porque la inflación va a ser más baja que el año pasado”, destacó el economista.

El gerente de estrategias de Global Securities, Raúl Moreno, agregó que el alza debe ser de máximo 4% por que un nivel desproporcionado sobre el costo de vida “generaría presiones inflacionarias y, con el desempleo en máximos históricos, habría una dificultad para los empleadores en dar más oportunidades laborales y sería contraproducente una idea como la de las centrales obreras”.

LOS CONTRASTES

  • Mauricio SantamaríaPresidente de Anif

    “Un incremento muy alto y más allá de la inflación, lo único que va a hacer es profundizar aún más la crisis del mercado laboral y a los hogares con menores ingresos”.

  • Mauricio OliveraDirector de Econometría

    “Lo mejor que puede pasar es que se logre llegar a un acuerdo entre empleadores y trabajadores. En la mitad están quienes perdieron su empleo y quienes tuvieron que irse a la informalidad”.

  • Sergio ClavijoExpresidente de Anif

    "Un alza cercana a 2% sería justa para promover el empleo en Pymes debilitadas y evitar el descalabro de mayores tasas de desempleo. Esa es mi recomendación".

José Ignacio López, jefe de investigaciones económicas de Credicorp Capital, añadió que la proyección va entre 2% y 2,5%. “Ese es el rango y, básicamente, la cifra menor a 6% del 2020 es por la inflación y la baja productividad del país porque no ha aumentado mucho; hay pocas ganancias en productividad laboral”, reseñó.

Daniel Velandia, jefe de investigaciones económicas de Credicorp Capital, fue concreto y comentó que el alza debe estar entre 4% y 5% porque, definitivamente, no tiene sentido 6%.

Juan David Ballén, jefe de investigaciones de Casa de Bolsa, y Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria, también se sumaron a ese llamado de menos de 6% para el próximo año.