Defender las instituciones no es conservadurismo ni miedo al cambio. Es una condición elemental de la democracia. Las transformaciones duraderas no se hacen contra las reglas compartidas, sino dentro de ellas
En un contexto en el que los servicios financieros ya llegan de manera masiva a la población, la creación de mecanismos de captación y administración de recursos del público bajo reglas distintas no se justifica e introduce asimetrías regulatorias y riesgos que afectan la confianza del público