El alcalde Galán está fracasando en seguridad en Bogotá y su mayor problema es la inoperancia para combatir el sicariato. Ya no puede haber excusas. No se puede vivir en una ciudad en la que caminar de tanto miedo
En los ochenta, como en muchas economías actuales, el problema no era una catástrofe visible: era una incertidumbre que se alargaba y se volvía paisaje. Las organizaciones seguían operando, los resultados llegaban con dificultad