La democracia no se defiende gritando más duro; se defiende aceptando que el poder se gana y se pierde dentro de las reglas
Como he argumentado decenas de veces en otras columnas, en las elecciones de 2026 no nos jugamos una elección: nos jugamos el modelo económico y el futuro de la democracia en Colombia
Uno de los delitos más graves es la perturbación del certamen democrático, el cual tiene penas de hasta 12 años de prisión
Tenemos democracia, aunque algunos digan que no. A diferencia de lo que ocurre en las dictaduras, aquí nadie sabe de antemano quién va a ganar, lo cual alivia poco la ansiedad generada por la incertidumbre
Los demás aspirantes sobrarán en el tarjetón. Intentarán sumarse a las fórmulas ganadoras para negociar sus deudas de campaña, que en muchos casos los dejarán en la bancarrota. Son las ilusiones de lo que pudo ser y nunca se logró
La Facultad de Humanidades de la Universidad Icesi celebró la primera versión del Festival Pensar en Voz Alta
Tenemos que ganar las elecciones y salvar a Colombia de la amenaza autoritaria, estatista y deficitaria que llevaría a nuestra sociedad al colapso. Llegó la hora de actuar únicamente con la razón
Si el Estado no logra garantizar la seguridad de quienes participan en la contienda política, difícilmente podrá garantizar la libertad de quienes votan
El llamado es a canalizar la emoción a través de la razón: a informarnos mejor y a debatir sin agresividad. Solo así podremos tomar decisiones más conscientes y contribuir a la construcción de consensos
Resulta preocupante aquella narrativa según la cual “la juventud ya no aspira a ingresar a la educación superior” y en la que el éxito parecería depender más de la visibilidad y la popularidad en redes sociales que del conocimiento.
En la última década, vemos un preocupante debilitamiento de la separación de poderes, con particular amenaza sobre el eslabón de la Rama Judicial. Baste con analizar la estrategia Trump 2.0, profundizando el debilitamiento de los “frenos judiciales”
El partido del canciller Friedrich Merz estaba a punto de desbancar a los socialdemócratas del poder tras 35 años en un estado del suroeste de Alemania
Debemos entender la diferencia entre costos y sacrificios. El sacrificio suele convertirse en una narrativa emocional que nos permite sentirnos víctimas de nuestras propias decisiones
Ninguna fuerza política alcanzó un respaldo suficiente para gobernar sin construir consensos. Y eso, lejos de ser una debilidad, es una señal de madurez institucional
El deber ciudadano es salir a votar, con convicción, por listas y candidatos probos que defiendan la separación de poderes, la democracia liberal y la economía de mercado. En nuestras manos está el futuro
La salida es fortalecer, no borrar: modernizar la financiación, exigir trazabilidad del dinero, transparentar contabilidades, profesionalizar la formación de cuadros y mejorar la selección de candidaturas
Vote libre, pero vote con razones. Participación informada no significa pensar igual, significa elegir con criterio. Compare propuestas, revise trayectorias, identifique cómo se financiarían las promesas
El director de Transparencia Colombia, Andrés Hernández, habló de los retos de la región y del desafío de recuperar la confianza ciudadana
Costa Rica, Uruguay y Canadá se ubican como las democracias más fuertes de la región, con 56, 73 y 75 puntos respectivamente