El programa de la alcaldía busca incentivar el reinicio de la actividad gastronómica, y este será el primer piloto para otras actividades

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

Bogotá a Cielo Abierto es el programa que ha lanzado la Alcaldía de la ciudad en busca de incentivar la actividad comercial de la capital. En el marco de este se habilitan espacios públicos para el uso de actividades comerciales como las gastronómicas, con las que se inicia el plan piloto del programa este 28 de agosto en ocho sectores.

En el marco de lo anterior, la Alcaldía tiene planteado seleccionar establecimientos en las zonas del piloto que cumplan con los protocolos de bioseguridad y con herramientas para hacer reservas y así presten servicio a sus comensales en las siguientes modalidades: extensiones como jardines y terrazas; andenes que cumplan la norma urbana; cierres de calles según el plan vial establecido; uso de parques y plazoletas; servicio al carro o take out, y foodtrucks.

Actualmente en el proyecto están involucradas ocho zonas de la capital: Chapinero, Santa Fe, La Candelaria, Usaquén, Kennedy, Tunjuelito, Teusaquillo y Barrios Unidos. De estas son 100 las calles que se van a peatonalizar para iniciar el proyecto en el que ya hay más de 600 restaurantes inscritos para la selección, de los cuales 300 ya han sido seleccionados de manera definitiva para dar inicio al plan piloto.

“Queremos que sea el mejor piloto posible del país, entendiendo que 50% de nuestra industria está en Bogotá”, explicó Henrique Gómez, presidente de Acodres. Sin embargo, la situación es también preocupante para el gremio, que ha venido trabajando de manera constante en el desarrollo de protocolos para lograr la apertura de sus establecimientos, y señalaron que con este plan la apertura no es una opción pues los restaurantes deberán atender únicamente en las calles o espacios adecuados para tal fin.

“Esta es una pequeña luz de esperanza, sin embargo, no es absolutamente conveniente porque no permiten que se reabra al interior del establecimiento que es donde se diseñaron los protocolos de bioseguridad. Entonces no entendemos por qué nos han tenido cinco meses cerrados, diciendo que ofrecemos el riesgo de contagios si cuando el Gobierno Nacional aprobó los protocolos y los negocios se pusieron a implementarlos. La decisión del Distrito es no dejar abrir los establecimientos, pero venden como muy seguro atender en la calle donde se está expuesto a la lluvia, cosas que no incluyen los protocolos y en un ambiente donde se cruzan varios factores de riesgo. Los centros comerciales hoy están abiertos, tienen protocolos de seguridad y sí es seguro para un ciudadano entrar a un almacén de ropa, a un banco, pero no sentarse en una plazoleta de comida”, afirmó Gómez.

Ahora, el gremio agregó que el uso del espacio público termina siendo conveniente siempre y cuando sea para compensar el aforo que pierden los restaurantes al tener que reducir su capacidad debido a las limitaciones por las medidas de bioseguridad al interior.

LOS CONTRASTES

  • Camilo Ospina Presidente de Asobares

    “Hacemos un llamado al Gobierno Nacional, al Ministerio del Interior puntualmente para que estas pruebas piloto permitan la compra y venta de bebidas alcohólicas”.

  • Henrique Gómez Presidente de Acodres

    “Si no se compensa el aforo y encima de eso le toca a los restaurantes tener que gastar plata para atender en la calle y exponer a los clientes al clima y demás, van a verse complicaciones”.

En otras ciudades como Cali, es así como se está usando el espacio público, únicamente con el fin de compensar la capacidad perdida por los restaurantes al implementar los protocolos; la apertura inició el pasado 13 de agosto en algunas zonas estratégicas de la ciudad y ha sido un éxito completo, según Gómez tuvieron 96% de ocupación en la primera noche del jueves y las reservas están a tope para el fin de semana.

El gremio de los restauranteros resalta que las igualdades de desarrollo y apertura económica en medio de la pandemia se deben dar de igual forma para todas las industrias, de hecho, mantuvieron conversaciones con la Alcaldía sobre las razones para no abrir las puertas de los locales y lo que esto implicaría para los restauranteros, sin embargo, la alcaldesa Claudia López afirmó que no se darían más opciones por el momento.

En el mismo piloto, los gastrobares podrán abrir sus puertas de ser seleccionados en la lista final, sin embargo, no se permitirá el expendio de bebidas alcohólicas.

“Celebramos que los gastrobares estén incluidos en este plan de reactivación denominado Bogotá a Cielo Abierto, pero también hacemos un llamado al Gobierno Nacional, al Ministerio del Interior puntualmente para que estas pruebas piloto permitan la compra y venta de bebidas alcohólicas de manera controlada; también hacemos un llamado al Ministerio de Salud para que avale los protocolos de bioseguridad que ya hemos trabajado por meses. Asobares Colombia y los productores e importadores de bebidas alcohólicas en el país nos articulamos y apoyamos este tipo de iniciativas para impulsar una cultura de consumo responsable”, afirmó Camilo Ospina, presidente de Asobares.

El programa cuenta con el apoyo de Fenalco, Bavaria, la Cámara de Comercio de Bogotá, ETB, Diageo, Cámara Colombiana de Turismo, entre otros.

Las zonas de la capital que estarán disponibles para el programa

En las zonas más emblemáticas de la capital se están haciendo los diferentes cierres. Destacan en le plan (ver gráfico) la apertura en el Parque de la 93, por la carrera 12, entre las calles 93 y 93A; la carrera 13 entre calles 85 y 86; la carrera 12 entre la avenida 82 y la calle 83 en la Zona T. También se espera un alto número de personas en la zona del parque Espartillal; la Calle de los anticuarios y en las cercanías al Parque el Virrey. Después se espera que la Alcaldía de a conocer las aperturas de otros sectores, entre estos el autocine.