De los 1,59 millones de pensionados en Colombia, cerca de 54.000 aún continúan recibiendo su mesada de manera presencial

Juan Sebastian Amaya

Uno de los retos que Colombia enfrenta desde los últimos años es aumentar su índice de bancarización que, según Banca de Oportunidades, habría cerrado 2019 en un promedio de 83,3%, con más de 28,9 millones de colombianos con algún producto del sector.

Solamente en las pensiones, 1,58 millones de colombianos (sin contar el régimen exceptuado) ya gozan de este beneficio (1,39 millones a través del Régimen de Prima Media, en Colpensiones, y 187.555 en las Administradoras de Fondos de Pensión (AFP) Porvenir, Protección, Colfondos y Skandia).

De ese total, un poco más de 270.000 jubilados que solían recibir su mesada de manera presencial en una oficina han ingresado al sistema bancario a través de una cuenta de ahorros especial que les permite retirar sus recursos en un cajero automático o un corresponsal por medio de una tarjeta débito.

Solo Colpensiones, que inició 2020 con 323.000 jubilados no bancarizados, ya logró la apertura de 270.000 cuentas conjuntamente con los ocho bancos pagadores, a raíz de la emergencia sanitaria por la pandemia que generó el estado de crisis económica y social en el país, con un aislamiento obligatorio para los mayores de 70 años hasta el próximo 31 de mayo.

Al respecto, el presidente de Colpensiones, Juan Miguel Villa, destacó que, en todo 2019, la entidad bancarizó a 18.000 pensionados, lo que significa un avance de 83% durante los primeros cinco meses de 2020.

Sin embargo, frente a los 53.000 que aún hacen falta por acceder a este beneficio, el funcionario resaltó que la entidad continúa con su campaña pedagógica y de acercamiento para incentivar la participación en estas nuevas facilidades, pero advirtió que es una tarea complicada por los hábitos financieros de esta población.

“El resto de pensionados no bancarizados se ha rehusado a abrir una cuenta bancaria por mitos relacionados con el cobros de cargos adicionales por parte de los bancos, percepción de riesgo adicional por no tener el dinero en su bolsillo, temor a que les cobren impuestos, entre otras”, puntualizó.

LOS CONTRASTES

  • Juan Miguel VillaPresidente de Colpensiones

    “Las cuentas de abono de pensión no son embargables como las demás y tampoco tienen cargos adicionales. Son cuentas especiales porque son sujetas a monitoreo”.

  • Miguel LargachaPresidente de Porvenir

    “El llamado que hacemos a los no bancarizados es a que se acojan a las alternativas que hemos dispuesto, como el acceso desde su domicilio a una tarjeta débito”.

Entre tanto, las compañías privadas completan un indicador de bancarización de entre 98% y 99%. Por ejemplo, Porvenir, de las 86.931 pensiones que paga, 40.703 de pensionados por retiro programado y el resto por supervivencia y otras modalidades, 39.836 reciben su pago a través de abono en cuenta y solo 867 de forma presencial.

“El llamado que hacemos es que se acojan a las alternativas que hemos puesto a disposición, como el acceso desde su domicilio a una tarjeta débito”, dijo Miguel Largacha, presidente del fondo.

En Protección, de 65.974 jubilados, un promedio de 20 aún reciben su mesada a través de un cheque en una oficina. Colfondos tiene 30.153 pensionados y solamente 11 reciben su mesada de forma presencial porque tienen problemas judiciales con sus cuentas; y, a abril, Skandia contaba con solo 53 no bancarizados.

¿Cómo acceder a estos beneficios?
Tanto Colpensiones como Porvenir, Protección, Colfondos y Skandia han dispuesto varios mecanismos para que los jubilados que aún reciben su mesada en una oficina accedan a la apertura gratuita de una cuenta de ahorros, con el fin de evitar aglomeraciones en las sucursales y facilitarles sus canales de acceso.

A través de las páginas web o líneas telefónicas de cada compañía, un jubilado puede solicitar la creación de su cuenta, inscribir una cuenta existente o, incluso, pedir que su mesada le llegue a domicilio si cumple con algunos requisitos exigidos.