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Analistas 10/06/2022

Paradoja del mentiroso

Germán Eduardo Vargas
Catedrático/Columnista

Abundan las personas falsas, que juran ser honestas; absurdo, aunque intentaran reconocer la posverdad, si “afirman que están mintiendo” estarían diciendo una contradicción. Entre tanta falacia electoral, ¿a quién creer?

Las manipulaciones gobiernan. Por eso la democracia neoliberal devino en autoritarismo anarquista; los mercados ajustaron a conveniencia las leyes para concentrar el poder, y anular los derechos o la justicia social. Avivatos, ese capitalismo salvaje no se construyó a partir del *razona-miento* ético, sino a pesar del indignado *senti-miento*.

Lo diseñaron para que siempre haya perdedores e inequidades, aprovechando varios entretenimientos de Economía Experimental, como los Juegos del Dictador (o Ultimátum) y los Dilemas del Prisionero. Una variante popular fue Golden Balls, donde el azar, la colusión y la sospecha aportaban emotividad.

Siendo perversos los incentivos, los finalistas intentaban concertar la «división» del tesoro, sabiendo que, si ambos elegían «defraudar», perderían todo. Un Premio Nobel de Economía, Thaler, analizó el comportamiento agregado: 47% de los concursantes optó por «robar» (Split or Steal?, 2012).

Hay un famoso episodio, donde Nick advierte que “«honestamente», al 100%, escogerá «robar»; y, si Usted elige «dividir», le entregará su parte del dinero”. La respuesta de la segunda persona fue que, si iban a dividir el dinero, deberían convenir explícitamente esa elección, y actuar en consecuencia.

Después, dubitativa, justificó sus creencias recordando que, según su padre, “la palabra tiene valor”. Cínico, Nick señaló estar de acuerdo con aquel adagio, y reiteró que elegiría «robar»; entonces, la conclusión parecía ser que se irían “sin nada, porque Él era un idiota”. Finalmente, guiada por la Disonancia Cognitiva, la segunda persona apoyó a quien prometió que lo iba a «robar»; acto seguido, Nick lo engañó: también escogió «dividir».

Absurdo, los teóricos celebran que, anunciando su oferta hostil, Nick redujo la incertidumbre para Usted, y simplificó los escenarios disponibles. Sin embargo, su “mentira”, aparentemente ideada para “forzar la cooperación”, pudo no haber tenido un final feliz; además, esos medios tampoco son nobles.

La tarjeta de presentación que acredita al sistema económico registra en su cara que lo dicho al respaldo es cierto, y su sello dice que lo anunciado en el reverso es falso. Bien lo dijo George Washington, cuando acuñó que “la preocupación es el interés que pagan los que piden prestado problemas”.

Duque simbolizó las promesas engañosas, en una democracia que sólo ofrece 2 opciones: defraudar o dividir a la sociedad. Ahora, Rodolfico pide que le entreguemos la chequera, tal como hacen los ladrones; además, reconoce que el modus operandi de su constructora “es un atraco”, y que disfruta saquear “hombrecitos”, cobrándoles intereses a perpetuidad.

Unámonos para desmentir las estadísticas oficiales, y humanizar los algoritmos constitucionales democratizando la propiedad y la riqueza. Garanticemos la educación durante toda la vida; regulemos los precios de la tierra y los alimentos, eliminemos los beneficios tributarios y demás incentivos a la elusión, y sinceremos la inequidad publicando esos Datos Anonimizados, pues la Dian evade ese Pqrs.

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