MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
María Fernanda Ortiz, reveló que la tasa de evasión fue de 15% y que los colados le cuestan al sistema, $250.000 millones al año
A partir de hoy, TransMilenio tiene una nueva tarifa de pasaje, que se ubicó en $3.550. La cifra fue modificada frente a la anunciada en noviembre del año pasado, tras el incremento del salario mínimo de 23,7%.
A propósito de este ajuste, la gerente general de TransMilenio, María Fernanda Ortiz, explicó en Inside LR por qué fue necesario recalcular el aumento, así como lo importante de que el Distrito subsidie el sistema, porque de lo contrario un pasaje le costaría aproximadamente $7.000.
El usuario paga cerca de 50% del costo real de cada viaje. El otro 50% lo cubre el Distrito a través del Fondo de Estabilización Tarifaria y otras fuentes del sector movilidad. Esa es una decisión de política pública que se viene aplicando desde hace varios años, porque no se quiere trasladar todo el costo del transporte público a los usuarios.
Bogotá es la única ciudad de Colombia que tiene un sistema 100% integrado y con cobertura total. Aquí una persona puede usar TransMilenio, TransMiCable y TransMiZonal pagando una sola tarifa y con transbordos a $0 durante dos horas y cinco minutos.

El costo total del sistema es de aproximadamente $6,9 billones al año. De ese monto, el Distrito aporta cerca de 50% como subsidio operativo. Adicionalmente, TransMilenio cuenta con un presupuesto de inversión que en 2026 es cercano a $3 billones, destinado a proyectos como nuevas troncales, estaciones e infraestructura.
Todos los días se mueven más de 4 millones de viajes en transporte público en Bogotá, para que eso ocurra, el sistema depende de una fuerza laboral muy amplia. 87% de los trabajadores del sistema gana menos de dos salarios mínimos, lo que significa que son los más directamente impactados por el incremento del salario mínimo.
Sin embargo, también hay trabajadores que ganan hasta cuatro veces el salario mínimo que, por reglas contractuales y convenciones colectivas vigentes, deben recibir incrementos en la misma proporción del salario mínimo.
Eso significa que el impacto del aumento salarial no se limita solo a quienes ganan uno o dos salarios mínimos, sino que se extiende a una porción mucho más grande de la nómina del sistema. Como resultado, entre noviembre y enero de 2026 se generó una necesidad adicional de $150.000 millones.
Esa presión no se cubre completamente con $100 adicionales que se incorporaron en la tarifa al usuario. De ese faltante, cerca de $50.000 millones se decidió asumirlos desde el Distrito mediante un mayor subsidio.

El estudio técnico es detallado y es 100% público desde noviembre de 2025, cuando se presentó para el análisis del presupuesto y también para sustentar el decreto de la Alcaldía que adopta la tarifa. Cualquier persona puede acceder a esos documentos y revisarlos.
El Ministerio de Transporte no nos ha hecho llegar una comunicación directa solicitando información adicional, pero nosotros estamos completamente dispuestos a explicar en detalle cómo funciona la canasta de costos de TransMilenio, que además es muy similar a la que tienen otros sistemas del país.
Es importante aclarar que esto no es una condición especial de Bogotá ni de TransMilenio. Debido a la forma como se materializó el incremento del salario mínimo, otras ciudades de Colombia están revisando y ajustando sus tarifas al usuario.
Ciudades como Cali, Ibagué y Manizales ya han adoptado incrementos mayores a los que tenían previstos inicialmente, porque el transporte público es una actividad intensiva en mano de obra y esa fuerza laboral se beneficia directamente del aumento del salario mínimo.
Como está diseñada hoy la institucionalidad en Bogotá, la decisión final sobre la tarifa del transporte público es del Distrito y de la Alcaldía. A menos que en las próximas horas aparezcan recursos adicionales, lo cual no se ve viable, la tarifa ya está adoptada y desde el 14 de enero de 2026 es plenamente operativa en la ciudad.
Sin embargo, siempre estamos abiertos a mantener conversaciones con el Gobierno Nacional que permitan llegar a acuerdos y desarrollar proyectos conjuntos para que los sistemas de transporte sean cada vez más eficientes y accesibles.

Bogotá está viviendo un momento de transformación porque la mayoría de los proyectos de infraestructura en ejecución están asociados al sistema de transporte público. Está en construcción la primera línea del Metro, la troncal de la Avenida 68, la troncal de la Avenida Ciudad de Cali, el TransMiCable de San Cristóbal, el TransMiCable de Potosí y la extensión de la troncal hacia Soacha. Estos proyectos permitirán que en 2028 la ciudad tenga un sistema multimodal integrado que reduzca los tiempos de viaje y mejore el acceso.
En los próximos dos años llegarán 705 buses eléctricos de distintas tipologías. Los primeros empezarán a operar en el primer semestre de 2026.
Al cierre de 2025, la evasión en el sistema troncal estuvo alrededor de 15%. Esa evasión le cuesta al sistema cerca de $250.000 millones al año. Ese dinero no se le pierde a un privado, sino a todos los ciudadanos de Bogotá, porque aumenta la presión sobre el subsidio del Distrito y sobre la tarifa que pagan los usuarios cumplidos.
En 2025 seguimos movilizando más de 4.000.000 de viajes diarios, a pesar de un contexto operativo muy complejo. Actualmente hay nueve estaciones cerradas por las obras del Metro, hubo el doble de bloqueos por manifestaciones que en 2024 y existen múltiples frentes de obra que obligan a desvíos y cierres temporales. Aun así, gracias a mejoras en infraestructura, confiabilidad y disponibilidad, el sistema logró sostener ese nivel de demanda.

En los próximos días vamos a cerrar un acceso de la estación Avenida Jiménez, pero vamos a abrir la temporal Jiménez.
Sí, se debe abrir calle 72, ya abrimos un acceso, Sena y ya abrimos calle 26 en un costado, nos falta abrir el otro costado, entonces esas son las que están previstas para este año por la empresa Metro.
La velocidad de todo el sistema se ha reducido en cerca de 12%, eso no le afecta a todos en la misma medida, pero tenemos puntos en los que, por ejemplo, el recorrido de la Caracas se está tomando más o menos 15 o 20 minutos adicionales dependiendo de la hora y también nuestro otro punto crítico es en las Américas, donde está en construcción la avenida Ciudad de Cali.
La gerente María Fernanda Ortíz es Ingeniera Civil de la Universidad de los Andes, cursó dos maestrías, una en Ingeniería de Transportes en los Andes y otra en Ciudades Inteligentes y Analítica Urbana de University College London. Se desempeñó como asesora de despacho de la Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá.
En 2018, llegó a TransMilenio como subgerente económica y posteriormente asumió la subgerencia general del ente y desde el 11 de enero de 2024, es la gerente general de TransMilenio. También ha sido consultora en entidades como el Banco Mundial, el Instituto de Política para el Transporte y el Desarrollo.
El presidente Petro apuntó que la política exterior que asumirá Colombia será de respeto al derecho internacional y la soberanía
En el mismo documento se explica que solo podrán realizarse ajustes al precio en pesos colombianos cuando existen "motivos extraordinarios"