Analistas 05/06/2020

Desempleo y reactivación

De acuerdo con el Dane, en abril de 2020 la tasa de desempleo fue 19,8% para el total nacional. Esta había sido de 10,3% en abril de 2019. Al analizar lo sucedido por sectores, el Dane informa que la industria manufacturera fue la que concentró la mayor disminución de población ocupada, seguida del comercio y reparación de vehículos, las actividades de entretenimiento y recreación, así como el sector de la construcción. Por posición ocupacional, los más afectados fueron los empleados particulares y trabajadores por cuenta propia. El Director del Dane resaltó que el incremento del desempleo se dio en todas las ciudades. Lo sucedido con la tasa de desempleo en abril lleva a reflexionar, primero, sobre cuál puede ser la tendencia inmediata del desempleo en Colombia y, más importante aún, cuales deben ser las políticas para dinamizar el empleo de mano de obra en el futuro inmediato. En términos de proyecciones, cabe señalar que, según la Dirección de Estudios Económicos del DNP, se prevé que en mayo la tasa de desempleo alcance un valor cercano a 17,7%.

Al respecto, lo importante de destacar, según la experiencia histórica colombiana, es que para recuperar el empleo lo más pertinente es poner en marcha políticas de reactivación de la economía como el método más eficaz de generar una mayor demanda de mano de obra. De ahí la importancia que se pueda ejecutar de manera rápida y eficiente la política de apertura gradual de los sectores productivos con los debidos protocolos, lo cual, según el Gobierno, se acelerará a partir de este mes de junio.

El proceso de apertura más avanzado está en la construcción y, sobre todo, en la de edificaciones. Para consolidar la reactivación de este sector, se lanzó el nuevo programa de 200.000 subsidios para la compra de vivienda de aquí a los próximos dos años. Serán 100.000 subsidios para VIS para familias con ingresos menores a cuatro salarios mínimos y otros 100.000 subsidios serán para familias de cualquier nivel de ingreso que deseen adquirir una vivienda No VIS de hasta $438 millones. En adelante, el gran reto es la reactivación de otros sectores de la economía. Ojalá la autonomía de los alcaldes facilite y no entrabe ese proceso. Pero más allá, cabe pensar también si sería útil emprender estrategias de obras públicas oficiales intensivas en el uso de mano de obra como lo recomendaba Keynes en los años treinta, además de reformas en la legislación laboral que flexibilicen la demanda de mano de obra como lo han sugerido distinguidos colegas economistas.

Lo que si se debe evitar y esta es la tentación a la que se enfrenta el sector manufacturero, según se desprende de las declaraciones del Presidente de la Andi, es que se busque reactivar la economía por medio de políticas proteccionistas de sustitución de importaciones costosas para la sociedad y para los consumidores, en lugar de aprovechar la coyuntura, más bien, para tratar de dar un mayor impulso a las exportaciones, sobre todo, las no tradicionales intensivas en el uso de mano de obra. Los datos de abril señalaron que las exportaciones colombianas presentaron una caída de más de 50%. Un estudio comparativo internacional reciente del Nber, Global Supply Chains in the Pandemic, encuentra que una política proteccionista de autosuficiencia industrial sería particularmente costosa e inadecuada para el caso de Colombia.