Analistas

El reto de la Transformación Digital

El impacto digital ha cambiado las pautas de actuación y las formas de gestión de personas, empresas e instituciones, que ahora interactúan movidos por nuevas percepciones y exigencias sociales. Y, para no ser arrastrados por este proceso tan complejo llamado Transformación Digital (TD) es necesario trabajar en tres ámbitos fundamentales: la eficiencia operativa de la empresa, la gestión del cambio de cultura interna de los equipos y la mejora de la experiencia del cliente.

Y es que la TD va mucho más allá del e-commerce, de los perfiles en redes sociales o del Big Data. Podríamos decir que engloba las oportunidades de negocio que se abren tras la aparición de las nuevas tecnologías. Sustituye las técnicas y habilidades utilizadas, por otras más modernas y sofisticadas que requieren un cambio tecnológico y cultural. 

Según recientes estudios, ya entre 30% y 35% de las empresas colombianas se está preparando para afrontar la transformación digital y en torno a 91%-93% de aquellas con una facturación superior a $172.000 millones cuenta con iniciativas referidas a este campo. Pero aún queda mucho por hacer. Las organizaciones deben atender las expectativas de todos los públicos de interés y contar con herramientas y plataformas externas de relación que les permitan fijar un diálogo amplio con todos ellos si quieren seguir manteniendo una relación exitosa en estos nuevos tiempos digitales. 

Este gran reto entorno a la planificación, formación y adaptación de las organizaciones, abre un enorme mercado para empresas, marcas y profesionales del marketing y de la comunicación. La evolución digital implica nuevas prácticas e innovar lo suficientemente rápido como para interiorizar el cambio tecnológico al ritmo que exigen los tiempos. Lo digital puede reforzar la adecuación de la empresa a las exigencias de su público, que ya  no se conforma con buenos productos y servicios, sino que demanda buenas prácticas, sostenibilidad y diálogo. Y esto es clave.

Cada vez hay más millones de personas con acceso a Internet y la generación de los nativos digitales está imponiendo una nueva forma de consumir, trabajar e interactuar con la sociedad. Los clientes digitales cuentan con nuevos hábitos de consumo muy diferentes a los establecidos hasta el momento y depende de las organizaciones, ofrecer modelos digitales de relacionamiento y atención. 

Ante este panorama, la gestión del cambio cultural interno también se ha visto afectada  por este nuevo proceso que requiere acciones para formar equipos capaces de afrontar la digitalización. Personalmente, y también como presidenta de una compañía de comunicación, Atrevia, estoy convencida de que los empleados son los mejores embajadores de la empresa, personas que pueden hablar positivamente de su trabajo y compartir orgullosos los principios y valores de su compañía. Por ello, dotarles de las herramientas necesarias para adecuarse a las nuevas necesidades del mercado, beneficiará además el posicionamiento de la empresa en el mercado.

Creo que la estrategia digital de cada organización ha de contemplar el trabajo conjunto de todos los departamentos que lo integran, así como el compromiso de la alta dirección. Esto permitirá la familiarización de todo el equipo con el nuevo entorno competitivo y tecnologías punteras que permitirán una transformación efectiva. No cabe duda que si una organización desea alcanzar todas las oportunidades que ofrece la TD, debe salir de su área de confort y apostar por la innovación.