No vale la pena meterse en estructuras que pueden ser densas, costosas y de difícil entendimiento y funcionamiento solamente porque existen
Sobre éstos y otros muchos temas deberían escrutar los cafeteros en sus elecciones, así como el gobierno como corresponsable de la gestión del Fondo Nacional del Café, que ha dejado al garete
Y Venezuela es el laboratorio perfecto: una economía ya dolarizada, banca débil, alta adopción cripto y cero confianza en la moneda local (la inflación interanual a marzo de 2026 va en 649,5%)