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LABORAL

Los grandes retos del Acuerdo de Paz en el acceso al mercado laboral para firmantes

martes, 20 de febrero de 2024

Esta es la destinación presupuestal para el Acuerdo de Paz, periodo (2022 - 2026)

Foto: Gráfico LR

Los emprendimientos son los espacios que más han intentado que los excombatientes consigan trabajo y puedan reincorporarse

Siete años han pasado desde que el Gobierno colombiano y la extinta guerrilla de las Farc le pusieron fin a más de cinco décadas de conflicto. Actualmente se sigue tratando de implementar todo lo firmado, pero hay muchos puntos que están lejos de cumplirse, lo que afecta a miles de firmantes. Uno de esos aspectos es el ingreso al mundo laboral.

Dentro del documento del acuerdo final, en el capítulo 4 “Solución al problema de las drogas ilícitas”, en el componente de los planes integrales de sustitución, hay un apartado donde se pactó que se estructurarán mecanismos con el fin de “brindar garantías de ingreso y trabajo digno”. Si bien estas iniciativas se enfocan más en temas agrarios, la intención es que esto se expanda hacia toda la economía.

Lo cierto es que han pasado 7 años tras el acuerdo, y entre los montones de datos, se sabe muy poco sobre qué empresas han vinculado a excombatientes o reinsertados, de hecho, no se tiene una estadística oficial sobre cuántos emprendimientos, empresas o proyectos han desarrollado estas personas, tras la firma del acuerdo.

Eso no quiere decir que no exista ninguna empresa que no vincule a los excombatientes, o que los reinsertados no creen empresa. La República conoció algunos casos, donde personas de la sociedad civil y firmantes, decidieron generar actividades económicas, con enfoques en pro de la paz, o con la intención de vincular a estas personas al aparato productivo del país.

Doris Suárez Guzmán es una de las firmantes del acuerdo. Ella junto con otros nueve excombatientes formaron La Casa de la Trocha, emprendimiento que comenzó siendo de jabones, y pasó a ser una cerveza, que a fecha de hoy es su producto insignia.

Si bien son muchos los retos que implica el proyecto, la financiación ha sido uno de los más complicados.

“Hay muchas formas de decir que no, por ejemplo, si te ponen tantas trabas para abrirte una cuenta bancaria. Cuando arrancamos, empezamos solamente con cuatro mesas y 16 sillas, necesitábamos para comprar las neveras y adecuar la casa, pero nadie nos prestaba”.

En materia de cifras, la Trocha tuvo un incremento de ventas sobre el 20%, siendo la cerveza lo que más creció. De acuerdo con Doris, si bien la bebida es su producto insignia, y es lo que esperan para consolidar en 2024, su intención es visibilizar los productos de todos los firmantes que hacen parte del proyecto. Además, su objetivo principal es reunir $3.000 millones para comprar el predio donde realizan sus operaciones.

Otra de las iniciativas es Zeré Paz, un emprendimiento que inició operaciones en noviembre de 2023. Es una marca de moda, que busca a víctimas del conflicto y excombatientes, con el fin de darles la oportunidad de vincularse al mercado laboral, y a la vez, capacitarse con el fin que desarrollen conocimientos para la elaboración de productos, en este caso, del sector textil.

LOS CONTRASTES

  • Livia Guzmán Sosa, Coordinadora administrativa Agrosolidaria Florencia
  • Livia Guzmán SosaCoordinadora administrativa Agrosolidaria Florencia

    “Nos seguimos viendo con esa diferencia que ya no es solo del conflicto, sino de la política y eso nos aparta”.

  • Doris Suárez Guzmán, firmante del Acuerdo de Paz
  • Doris Suárez GuzmánFirmante del Acuerdo de Paz

    “Lo único que necesitamos es que se cumpla el Acuerdo. El Acuerdo no sólo benefició a los firmantes, ayudó al grueso de la población colombiana”.

Daniela Correa es una de las fundadoras del emprendimiento. Ella es politóloga de la Universidad del Rosario y con un par de amigas decidieron arrancar con Zeré Paz. La idea lleva unos años gestándose, pero actualmente le permite a los firmantes y víctimas tener espacios para la construcción de paz, plasmar sus memorias a través de las prendas y darles la oportunidad de tener trabajo.

“Cada ciclo de capacitación que tiene cinco sesiones, más o menos un mes, nos cuesta $2.000.000. Un diálogo para 10 personas nos cuesta unos $700.000. La idea es acumular más dinero para continuar con las capacitaciones. Tenemos dos productos cuyo valor se destina completamente a la capacitación y todas las prendas tienen un porcentaje para financiar las capacitaciones”.

Aunque están empezando y tienen muchos retos por delante, actualmente generan empleo para tres mujeres víctimas del conflicto, y reúnen otras 15 para los diálogos. Ya cuentan con redes sociales y sitio web, donde se pueden adquirir sus productos, conocer sobre las capacitaciones y conocer más detalles sobre el proyecto.

A nivel del agro también hay muchos proyectos, estos tal vez son los que más pasan desapercibidos, sobre todo por lo informal que puede ser.

Uno de estos proyectos es Agrosolidaria, en su seccional de Florencia, en la capital del departamento de Caquetá, se unieron las comunidades para elaborar productos con los recursos disponibles en el corazón de la selva amazónica.

Livia Guzmán Sosa es la coordinadora administrativa de Agrosolidaria Florencia y explica que los principios básicos de la organización son la agroecología, el comercio justo y las microfinanzas. Desde el año 2010 se formaron jurídicamente, y actualmente cuentan con una planta de transformación de productos locales nativos, la cuál beneficia a 350 familias.

Dentro de su grupo de productores cuentan con excombatientes, que decidieron apostar por el agro, pero que enfrentan muchos retos, sobre todo en materia de visibilidad. De acuerdo con Livia, si bien saben que tienen unos buenos productos, no están en capacidad de pagar una pauta comercial, pero tampoco quieren ser estigmatizados por abrirle la puerta a los excombatientes.

“Necesitamos tener más visibilidad nacional, que la gente compre no porque le da pesar de que es de una comunidad, sino porque realmente es un producto muy bueno, porque tiene unas bondades alimenticias maravillosas. Entonces pagar una pauta nacional para este tipo de productos no nos alcanzaría. Otro problema es que si la gente afuera nos ve como como que esto es de excombatientes, y no está de acuerdo con que los vinculemos, pues quizás no compre el producto, entonces, yo creo que eso puede jugar a favor, o puede jugar en contra”.

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