El lugar busca brindar una experiencia sensorial a base de costumbres asiáticas con una de las mejores barras de sushi

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

Viva la Vida llega a la cabeza de las personas como uno de los mejores álbumes de la banda británica Coldplay. Pero ahora en Bogotá, es el nombre de un restaurante que el año pasado quedó entre la crítica como una de las aperturas con alta creatividad por la presentación de platos y llamativa decoración.

El lugar es un espacio que fusiona la cocina tradicional de Japón con la colombiana, para brindar a los comensales una experiencia de primer nivel, acompañado de prácticas sensoriales para que ir al restaurante no solo sea por la carta sino como tratamiento contra el estrés, por ejemplo. Todo esto se hace con ingredientes únicos y recetas exclusivas del lugar bajo la voz del chef español y maestro del sushi de una estrella Michelin Félix Jiménez.

Cada uno de los platos de Viva la Vida tiene una propuesta diferente, es el caso del agua que viene cargada energéticamente con cuarzos; por lo que el comensal puede elegir entre ‘agua para el amor’, ‘la prosperidad’ o ‘el estrés’.

De igual forma, uno de los platos destacados es ‘Rescatando el cordero’, unas chuletillas de cordero apanadas en panko sobre puré de berenjenas asadas, queso y naranja.

Para viajar un poco con las recetas, está el ‘Alaskan King Crab’ una robata con Alaskan king crab, mantequilla de trufa y sal rosada del Himalaya acompañado de puré de papa nativa trufado, gratinado con queso siete cueros.

Uno de los plus del lugar es el bar de ostras, según Jairo Palacios Ospina, gerente Grupo Seratta, usted “puede escoger entre tres especies, en seis preparaciones; pero estas van cambiando cada semana pues se deben comer frescas. Además del menú degustación”.

Ahora, para acompañar los más de 70 platos de la carta de Viva la Vida, tienen una de las mejores cavas del país, dado que el restaurante hace parte del Grupo Seratta las y comparte cosechas con restaurantes cercanos.