La organización analizó el panorama de la región, la tasa de desempleo y las problemáticas a las que se enfrenta la recuperación

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

América Latina es una de las regiones que más ha sentido el impacto de la pandemia, especialmente, durante el último trimestre, lo que ha tenido graves implicaciones para los trabajadores en materia de empleos.

Según reportó la Organización Internacional del Trabajo (OIT), durante los últimos tres trimestres, la región registró una pérdida de 20,9% en las horas de trabajo, porcentaje que duplica la cifra proyectada a nivel mundial de 11,7%.

Estos resultados convierten a América Latina y el Caribe en la región más afectada en materia de horas trabajadas y contracción de los ingresos por trabajo que en lo corrido del año registra una caída de 19,3%, el porcentaje casi dobla la tasa registrada mundial de 10,7%.

“La caída de ingresos laborales acompaña esta caída del empleo, pero es más intensa aún en el sentido de que parte de la población que no perdió su empleo sí redujo la cantidad de horas trabajadas. Claramente los ingresos mensuales de esa población que está todavía ocupada pueden haberse afectado negativamente, y de hecho, es lo que muestran los datos”, explicó la especialista Roxana Maurizio, quien estuvo a cargo de realizar el estudio de la OIT.

Además, la organización explicó que en promedio los ingresos laborales representan 70% y 90% de los ingresos familiares totales, por lo que de las reducciones presentadas se derivan fuertes pérdidas en los recursos monetarios de los hogares y podría representar un mayor impacto en los niveles de pobreza de la región.

Dentro del panorama laboral, la OIT señala se han perdido unos 34 millones de empleos en la región como consecuencia de la pandemia, lo que representó una caída de 9,2% en la tasa de ocupación. Perú registra la mayor cifra de los países analizados con una caída de 25,3%; Chile y Costa Rica en segundo lugar con -11,8%; México, -10,8% y Colombia con -10,2%.

Cerca del porcentaje promedio se encuentra Argentina con -9,7%; Brasil, -5,6%: Paraguay, -3,9% y finalmente, Uruguay con -2,8%, la caída más baja frente a la tasa de ocupación del segundo trimestre versus el primero.

El director de la OIT para América Latina y el Caribe, Vinícius Pinheiro señaló que ahora el desafío es reconstruir los mercados laborales de la región, lo que “implica enfrentar fallas estructurales que se han agudizado con la pandemia, como son la baja productividad, la alta informalidad y la desigualdad de ingresos y de oportunidades de trabajo decente”, concluyó Pinheiro.

El estudio que realizó la OIT señala que la pandemia también ocasionó salidas de la fuerza de trabajo y transiciones a la inactividad, esto se habría reflejado en una reducción en la tasa de participación laboral, que pasó de 61,3% a 52,6% entre el primer y segundo trimestre de este año y que dejó a 32 de millones de personas económicamente inactivas.

LOS CONTRASTES

  • Sebastián DíazAnalista macroeconómico de Pacífico Research

    “Se confirma que el peor momento en el mercado laboral fue abril, pero todavía se evidencia el profundo impacto por la pandemia. Esto implica una perspectiva adversa para la actividad en general”.

Además, las cifras de informalidad también se habrían reducido, lo que, según explicó la entidad, no implica una formalización del empleo, sino inactividad por la dificultad por continuar trabajando en medio de la coyuntura actual.

La entidad señala que las mujeres y los jóvenes se han visto mucho más afectados en lo que respecta a pérdida de empleo incluso duplicando las cifras de hombres o adultos, lo que podría incrementar la brecha.

Pese a que la pandemia continúa activa, la OIT resalta que hay pequeñas mejoras en las cifras laborales de los últimos meses. “Después de la caída tan significativa del empleo empezamos a tener un recorrido en materia de rebote y recuperación pero todavía está muy alejado al punto previo en la pandemia”, concluyó Maurizio.

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