Del Fome saldrá un préstamo por US$370 millones en una transacción de 18 meses. El senado cuestionó el monto y el origen del préstamos

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

En varias oportunidades, en medio de la crisis por la pandemia del covid-19, surgió la pregunta de si el Gobierno saldría al rescate de las aerolíneas que ya mostraban signos de asfixia financiera, entre ellas, Avianca.

Nunca se obtuvo una respuesta concreta hasta el pasado sábado cuando el Ministerio de Hacienda sorprendió con un comunicado en el que informaba que, con el fin de preservar el servicio aéreo de los colombianos, el Gobierno participaría en el proceso de reestructuración de Avianca, que en mayo de este año se acogió al Capítulo 11 en EE.UU.

El apoyo consiste en un préstamo por US$370 millones que la aerolínea debe retornar en un plazo de 18 meses, lo equivalente al tiempo que dura el proceso de reestructuración en EE.UU.

Hay que recordar algunos datos para entender la magnitud de la cifra. Para que Avianca salga de la crisis requiere de un financiamiento total por US$2.000 millones, suma que ha buscado bajo la figura de debtor-in-possession o DIP (deudor en posesión). En agosto de este año, la aerolínea informó que ya había logrado conseguir US$1.200 millones en dos tramos, debido a las condiciones pactadas.

Los US$370 millones que el Gobierno le dará a Avianca, dinero que saldrá del Fondo de Mitigación de Emergencias (Fome), representan 30% del financiamiento que hasta ahora ha obtenido por la aerolínea (US$1.200 millones) y casi 20% del total que necesita (US$2.000 millones).

Aunque el MinHacienda explicó que el préstamo dado a Avianca que vence en noviembre de 2021 se concedió al considerar “los potenciales efectos adversos de una cesación permanente de los servicios provistos por Avianca en términos de actividad económica, la capacidad de transporte aéreo, la destrucción de empleos y la pérdida de ingresos, tanto de la Nación como de las Entidades Territoriales”; fueron varias las críticas que surgieron el fin de semana sobre esta decisión.

La controversia se centró en tres puntos: el primero, si el dinero debe o no salir del Fome, creado puntualmente para atender la crisis del covid-19; el segundo, en si la cantidad realmente corresponde a las necesidades que se generaron en la empresa; y el tercero, en si otras aerolíneas pueden solicitar el mismo auxilio financiero.

LOS CONTRASTES

  • Andrés Moreno Analista en el mercado bursátil

    “Este formato tiene varias condiciones: es un préstamo, está garantizado con los activos de la firma y tiene prelación frente a los demás acreedores”.

De hecho, al día siguiente de la decisión, la Mesa Directiva del Senado citó a control político al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, para que justifique la decisión. Avianca vuela a 27 países de América y Europa, posee más de 21.000 empleados directos, transportó 30,5 millones de pasajeros en 2019 y reportó pérdidas por US$353 millones en el primer semestre de 2020.

“El Fome tiene que ayudar a las empresas afectadas por la pandemia, Avianca venía con serios problemas financieros y la pandemia la terminó de matar, pero me parece que los recursos son exagerados y creo que están resolviendo un problema que no tiene que ver con la pandemia. Creo que el Gobierno se equivocó, que el valor no era ese y seguramente hay intereses políticos”, dijo Andrés Moreno, analista en el mercado bursátil.

Agregó: “Hubiese sido mejor que el Gobierno se quedara con los activos y empezara a operar. US$370 millones no vale Avianca, eso vale 20% de sus deudas. Esa plata se perderá, Avianca no tiene cómo pagar ese dinero en 18 meses”.

Un alto funcionario de Avianca afirmó que el crédito es una ayuda para garantizar un servicio que es de vital importancia en Colombia. “Este crédito paga intereses como cualquier otro y es una financiación con una garantía, un respaldo que son las acciones de Avianca, la operación cartera y ciertas cuentas en efectivo”.

Respecto a la cantidad y a la capacidad de pago que tienen dijeron que “ninguna compañía saliendo del Capítulo 11 repaga este crédito, lo que sucede es que al salir las compañías acceden al mercado de capitales y refinancian. Si asumimos un caso extremo en el que Avianca no logre salir del Capítulo 11, el Gobierno recuperaría 100% porque se entregaron como garantía los activos más valiosos de la empresa”.

Para Michel Janna, presidente de la AMV Colombia (Autorregulador del Mercado de Valores), destacó que el préstamo se hace bajo la figura de “Deudor en Posesión”, lo que implica varias consideraciones: la primera es que es un préstamo con el fin de que la compañía pueda seguir operando; la segunda, que el préstamo usualmente está garantizado con los activos de la firma y tiene prelación sobre todos los demás acreedores de Avianca; la tercera, que los acreedores actuales aceptan subordinarse pues lo consideran clave para que Avianca siga funcionando; y la cuarta que la operación debe ser aprobada por el Juez de Bancarrotas que lleva el caso de Avianca en Estados Unidos.

"Más allá del debate sobre si es buen negocio que el Estado colombiano le haga un préstamo a una aerolínea o no, el reto que tiene ahora es que administre correctamente el difícil doble sombrero de acreedor y regulador, sobretodo en un sector con varias quejas sobre su servicio.