La actividad económica tuvo una caída mensual de 1,19% frente a julio y los cierres focalizadas en algunas ciudades impactaron la recuperación

Juan Sebastian Amaya

La reactivación que inició en mayo, cuando algunos sectores retomaron sus operaciones en medio del aislamiento obligatorio y la actividad económica del país pasó de caer 15,07%, en abril, a registrar variaciones positivas y al alza en el quinto y sexto mes, comenzó a retroceder y en julio y agosto completó dos meses consecutivos en desaceleración.

El Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE), que mide la evolución de la actividad real en el corto plazo, presentó una contracción mensual de -1,19% en agosto, después de la desaceleración a 2,22% que se vio en julio frente a 5,86% de junio, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

El director de la entidad, Juan Daniel Oviedo, explicó que este comportamiento se debió a los impactos negativos que las cuarentenas o cierres focalizados que Bogotá, Medellín, Barranquilla y otras ciudades tuvieron que decretar como medida adicional para la contención de la pandemia. Esto se vio en que la principal afectación en el octavo mes la sufrieron las actividades terciarias, especialmente, el comercio minorista, transporte, reparación de vehículos, alojamiento y servicios de comidas.

“La tracción de la economía, que venía en 2,22%, ahora pasa a ser de -1,19% y eso significa que el valor agregado que generó la economía en agosto es 1,19% inferior al que se creó en julio por las afectaciones que se presentaron por las medidas complementarias de carácter sanitario en actividades manufactureras y de comercio, en donde tenemos efecto directo de la actividad económica”, dijo.

En ese sentido, al comparar la actividad de la economía en agosto frente al mismo mes de 2019, el ISE tuvo una variación anual negativa de -10,6%, de los cuales 6,9 puntos porcentuales (pps) los contribuyeron las actividades terciarias.

“El comercio minorista y mayorista presentó un aporte más negativo, y se debe a que los alimentos, vestuario y calzado tuvieron una contracción importante por las medidas sanitarias y porque una de las cuarentenas estrictas en Bogotá estuvo vigente en la localidad de Barrios Unidos, en donde hay un rubro importante de reparación de vehículos”, complementó Oviedo.

Sin embargo, el freno que inició en julio y se asentó en agosto puede cambiar de rumbo en septiembre debido a que los cierres parciales en algunos sectores se levantaron y más de 90% de la economía viene trabajando sin altas restricciones. Por ejemplo, el Dane estima que la industria manufacturera, que en agosto cayó 9,5%, en el noveno mes se recuperará y la variación promedio será de -4,5%.

“Si bien la industria no pesa toda la economía, tiene una virtud y es que está encadenada hacia adelante y atrás: un movimiento en la industria mueve servicios, explotación de minas y otros sectores, es decir, lo que pase en la industria es una señal de cómo vamos y vemos que la contracción en septiembre va a ser casi la mitad de la de agosto”, puntualizó el funcionario.

El director de estudios económicos del Grupo Bolívar, Andrés Langebaek, señaló que, en efecto, hay señales positivas en septiembre, como el consumo de gasolina, mayor movilidad y tránsito de vehículos, “pero la pregunta es si la recuperación de septiembre alcanza a compensar el retroceso en la reactivación visto en julio y agosto”.

LOS CONTRASTES

  • Juan Daniel OviedoDirector del Dane

    “Desafortunadamente, después de haber presentado tres meses positivos, tenemos una tracción de -1,19% en agosto, con mayor fuerza en actividades terciarias”.

  • Andrés LangebaekDirector de estudios económicos del Grupo Bolívar

    “Es un pequeño retroceso frente a julio, pero en septiembre se tiene un modelo diferente (aislamiento selectivo) y tenemos una recuperación en muchas actividades”.

¿Cuál debe ser el crecimiento para cumplir la meta del Gobierno?
En sus estimaciones, el Ministerio de Hacienda pronosticó que la economía caerá 5,5% en 2020. Sin embargo, entre enero y agosto, el Producto Interno Bruto (PIB) acumula una contracción de -8,1%.

El director del Dane, Juan Daniel Oviedo, detalló que, para llegar a esa cifra prevista por el Gobierno, en los últimos cuatro meses del año la actividad debe registrar, como mínimo, una caída de 0,3%. En los últimos 12 meses, el resultado es -10,6%.