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Personalidades difíciles en la oficina

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Pilar Ibáñez

Este tipo de personalidad crea un desgaste en todos los que lo rodean y, por ende, mucho estrés

Cada humano tiene su forma de ser y esto es respetable, pero nos encontramos constantemente con tipos de personalidad que son difíciles: difíciles en el trato con los demás, difíciles al momento de presentar un proyecto, difíciles cuando se requieren cambios, difíciles para tomar decisiones, etc. Y, nos guste o no, debemos interactuar con ellos todos los días. A continuación comparto con ustedes tres alertas para identificar si usted tiene una personalidad difícil o tiene que lidiar con alguna en la oficina.

Primera Alerta: monopoliza el tiempo de los demás. Pareciera que para esta persona solo existe una agenda, la suya, lo que hace que todo el que lo rodee, desde pareja hasta compañeros y trabajadores, deban ajustarse a su agenda de forma desorganizada; es decir, cuando él quiera, a la hora que quiera, cuantas veces le parezca. No existen tiempos de descanso para los demás ya que si “llama deben correr”. Este tipo de personalidad crea un desgaste en todos los que lo rodean y, por ende, mucho estrés. Normalmente lleva a una alta rotación en la empresa debido al cansancio crónico de todos los que lo rodean.

Segunda Alerta: Nunca, jamás en la vida, comete errores, siempre tiene la razón, y si algo extraño sucedió, la culpa siempre la tendrá el otro. Es una persona que al tener dificultad para relacionarse con los demás cree que no comete errores, lo que lo hace no asumir la responsabilidad y, mucho menos, pedir perdón.

Tercera Alerta: pierde con facilidad la calma, no le gusta que los demás estén felices y contentos. Si pudiéramos bautizar a esta persona seria algo como “El Grinch” de la felicidad, es una persona a la que no le gusta ver a los demás felices, cree que la felicidad no existe o es una ficción y por ello su misión es tratar de llenar de angustia, depresión, tristeza a los demás, así pues, su forma de expresarse va llena de ironía, sarcasmo, humillación, a veces pueden ser “pasivos agresivos”.

Desde el punto de vista psicológico y después de haber analizado a varios “Grinchs”, ellos normalmente sufren una fuerte depresión causada por estrés personal y laboral, pero ello es curable, no se preocupen. La forma de darse cuenta de si usted es un “Grinch” o está con alguno, es observando la cara de las personas cuando usted llega o se va. Si llega y hay sonrisa no es un “Grinch”, pero si se va de la reunión y todo el mundo celebra y hay calma quiero decirle que usted es un “Grinch”, para lo cual sería bueno cambiar de actitud, reflexionar sobre lo que lo incomoda, en fin, ver a un médico, puede ser una enfermedad la causa de la amargura.

Al ser inevitable interactuar con este tipo de personalidad, me permito incluir algunos consejos o recomendaciones para poder manejar a este tipo de personas y que su vida sea más llevadera en donde quiera que las encuentre. Primero, recuerde que este tipo de personalidades sufren de estrés crónico, por lo tanto “no se tome personal” lo que le digan, es usted el que puede cambiar la forma de ver la situación. Segundo, como decía mi papá “a palabras necias, oídos sordos”: usted es el único que controla sus pensamientos y emociones así que puede dejarse desestabilizar o no por lo que le digan. Tercero, respire profundo, si toma la misma posición es posible que se contagie, para lo cual es mejor “dar la mejor versión de sí mismo” en todo momento. El guerrero puede luchar contra el viento, pero llegará un momento en que se cansará y el viento seguirá fluyendo y volando. Recuerde que tener buenas relaciones con los demás lo hará más feliz.

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