Analistas 18/08/2020

Tiempo de reinventarse

En una crisis mundial como la que estamos viviendo, los cambios se aceleran, y es más importante que nunca encontrar oportunidades. Pero no hay que esperar a que lleguen, sino salir a buscarlas. Los máximos dirigentes de las compañías se enfrentan al desafío de que sus empresas sean parte de ese futuro que ya se está diseñando, o parte de ese pasado que desapareció con la llegada del covid-19. Es tiempo de reinventarse.

Con cautela y consciente del cambiante contexto, comparto algunas claves para que el sector empresarial iberoamericano afronte con éxito este reto, fruto de mi experiencia al frente desde hace tres décadas de una compañía especializada en posicionamiento estratégico de empresas, como es Atrevia.

Comenzaré por un factor común a toda la región: su relación con el resto del mundo. Cuando se está redefiniendo el papel de las principales potencias económicas -Estados Unidos, China o la Unión Europea- es momento de apostar por una globalización inteligente. A raíz de la pandemia, muchas multinacionales repensarán sus estrategias y se diversificarán, lo que puede ser una oportunidad para captar inversiones.

Pero para atraerlas hay que saber en qué escenario actuamos. Esa sería la segunda clave. La crisis ha demostrado que las cadenas globales de valor son vulnerables, posibilitando que las compañías iberoamericanas se ofrezcan como un proveedor confiable para las empresas norteamericanas, sin renunciar a que China continúe siendo el principal socio comercial de muchos países, ni a seguir construyendo puentes con España y Europa, fuente de inversiones, mercado de gran potencial y origen de riqueza a través de las remesas de los ciudadanos que viven en ese continente.

La tercera clave sería impulsar cambios estratégicos en las compañías. Debido a la crisis del covid-19, muchas empresas han ganado flexibilidad en su organización, se han adaptado a unos clientes que a su vez han cambiado hábitos y formas de consumo, y se han visto en la necesidad de forjar alianzas público-privadas para coordinar esfuerzos frente a la pandemia. Un proceso que no debe detenerse y que debe traducirse en empresas con más resiliencia, más ágiles en la gestión del cambio, con mayor productividad y con una potenciada capacidad para relacionarse y entender tanto a sus clientes como a sus empleados.

La cuarta clave sería integrar la digitalización en el ADN de las empresas para no volver a detenerse en situaciones similares. En esta línea, las empresas mejor preparadas para el comercio electrónico han demostrado resistir mejor los efectos de la crisis. Pero esa transformación digital necesita un capital humano capacitado; no podemos olvidarnos de apostar por los propios empleados.

El propósito corporativo de la compañía alienado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y un fuerte compromiso medioambiental definen esta quinta clave. Sociedad y Gobiernos rechazarán a aquellas empresas que no asuman este marco de actuación. Se acabó el tiempo del todo vale. La rentabilidad económica ya no lo es todo. Se imponen nuevos criterios para valorar la viabilidad de las empresas.

Cinco claves que deben formar parte de la agenda de todas las empresas iberoamericanas, pero también de los Gobiernos, que deben ayudar a su transformación para que lo antes posible puedan volver a generar empleo y riqueza compartida. No hay tiempo que perder. Es hora de encontrar el espacio de nuestras empresas en la era postcovid.