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Analistas 08/06/2021

Innovar, investigar, comunicar

Núria Vilanova
Fundadora ATREVIA

La crisis sanitaria, económica y social que estamos viviendo tiene que servir para que seamos mejores en todos los aspectos. Tenemos que aprender de lo ocurrido y no podemos cometer errores. Son tiempos complejos y no valen soluciones sencillas. Y eso significa que, si los procesos de comunicación de nuestra compañía son iguales antes y después del covid, algo falla.

Es verdad que el mundo de la comunicación, impulsado por la tecnología, ya estaba en transformación, pero la pandemia ha acelerado el proceso. Han cambiado mensajes, canales y audiencia. Nos hallamos ante nuevos ecosistemas de valores, medios e influencia. Y también de públicos.
El mensaje debe contribuir a que las compañías, además de exitosas empresarialmente, sean socialmente relevantes. Se habla más de lo que somos; de lo que nos inspira; de nuestro compromiso con la sostenibilidad. Ya no basta con contar lo que hacemos; sino porqué lo hacemos y cuál es nuestro propósito.

También han cambiado los canales. Se han multiplicado y nos obligan a estar presentes con voz en cada uno de ellos si queremos llegar a nuestro público. El número de usuarios que se informa a través de dispositivos móviles y el tiempo que dedican se ha multiplicado. Si hablamos de audiencia, no podemos olvidar que es hoy un público activo y también usuario. Un solo dato de una red social confirma este hecho: cada día se publican 140 millones de tuits.
Nos desenvolvemos en un nuevo contexto en el que las redes sociales y el empoderamiento de determinados grupos de interés ha dado lugar a entornos agresivos en los que las empresas están más expuestas al riesgo, y no tienen otra opción que estar preparadas para defenderse.

Estamos en un punto de inflexión: la comunicación es más importante que nunca. Y los propios presidentes de las compañías, que durante la pandemia han tenido tiempo para replantear el futuro de sus organizaciones, han situado la comunicación en lo más alto de sus agendas. Una tendencia que ha venido para quedarse.

Por nuestra parte, las consultoras de comunicación y posicionamiento estratégico, como Atrevia, tenemos que adaptarnos a esa nueva complejidad para dar respuesta a las demandas de las empresas que confían en nosotros. En los países de Europa y Latinoamérica en los que estamos presentes hemos comprobado, hoy más que nunca, que hay que apostar por la innovación, el conocimiento y la calidad al comunicar.

Hay que invertir en investigación e innovación. Y estar preparados para atender y entender sociedades cada vez más diversas y plurales, en las que los perfiles con los que se relacionan las organizaciones han crecido exponencialmente. Una nueva complejidad que exige contar con consultores en asuntos públicos que hagan entender a los gobiernos el impacto positivo de la actividad de las empresas. Con profesionales que motiven el principal activo de toda organización: sus empleados. Con especialistas en sostenibilidad o reputación y expertos en escucha activa, data analytics y big data.

Necesitamos generar inteligencia para saber cuándo, cómo y qué comunicar. Tras la pandemia, nadie discute que una empresa, para ser relevante, tiene que ser ágil a la hora de captar el momento emocional de la sociedad en la que se desenvuelve. Como hemos dicho en otras ocasiones, el mensaje es el momento. Hoy, para tener éxito en comunicación hay que tener creatividad y capacidad de impacto. En eso no hay cambios. Pero, además, para ser eficaces y evitar errores, se necesita innovación y conocimiento.