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Analistas 30/01/2021

Bienestar financiero para colaboradores

Sabías que los seres humanos nos movilizamos en nuestros trabajos por 4 dimensiones:
• Física

• Mental

• Social

• Financiera

Un buen programa que incluya los cuatro permite convertir a las empresas en Organizaciones Saludables. Podríamos escribir libros completos sobre ellas, sin embargo, hoy quiero profundizar en la Financiera ya que siempre la hemos dejado olvidada al pensar que más allá del salario, no debería inmiscuirme en las finanzas de mis colaboradores.

Estudios recientes de entidades como “Best Money Moves” en Estados Unidos resaltan que los programas de bienestar financiero serán la prioritarios en los planes de beneficios e incluso el mas importante para 2021 teniendo en cuenta las voces de los colaboradores. Algunas razones son evidentes pues sabemos que la mayoría de los colaboradores en la base de la pirámide no tienen un flujo de caja que le permita llegar hasta fin de mes con sus compromisos financieros cubiertos. Esta problemática siempre ha existido, pero ahora en tiempos de covid está llevando a millones de colombianos a tener que acudir al famoso “Gota Gota” que a cambio de intereses de 600% les presta dinero sin importar si está reportado pues sus “métodos no convencionales de cobranza” le asegura el recaudo. Lo más triste de todo esto es que la problemática ya se extrapoló a toda América Latina donde tristemente lo llaman “El crédito colombiano”. Para mí este fenómeno genera un problema llamado “la trampa de la pobreza” pues estos intereses al ser imposibles de pagar, dejan a millones de personas esclavizadas trabajando para otros por el resto de sus vidas.

A pesar de que hacemos poco para solucionar el punto anterior, este no es el único problema. Normalmente una persona que acude a un crédito ilegal es alguien que no ha sido lo suficientemente informado sobre las consecuencias de sus acciones. Este es el verdadero problema y se llama “educación financiera”. Este punto es el verdadero origen de todos los males. No se trata de hacer comparaciones odiosas, sin embargo, nunca olvidaré mi intercambio en NY donde a mis 15 años en el colegio recibí mi primera clase de economía. Al principio me pareció algo exagerado someter a un niño a una clase que en Colombia sería para universitarios, pero después me di cuenta sobre la importancia de aprender cómo funciona la economía y cómo debo ser yo quien decida que rol debo tomar sobre la misma. Sin contar la cantidad de mitos y tabúes que se rompen al estar informado.

Sigamos yendo hacia atrás, ¿cómo podemos pretender que una persona diligencie un formulario tradicional para aplicar a un crédito cuando escasamente sabe escribir? ¿Creen ustedes que esta persona se atreverá a hacerlo? Claramente no lo hace o queda en manos de alguien que en muchos casos inescrupulosamente se aprovecha de ella. Es aquí donde la empresa juega un rol fundamental educando financieramente a su base de colaboradores. Ojo, no se trata solo de educarlos sobre cómo solicitar un crédito, se trata de enseñarles qué es un presupuesto, qué son las pensiones, qué son los seguros y muchos otros temas. El punto de partida no debe ser tan solo educación sin metodología, eso sería como enviar a un niño a un doctorado o a un doctor a la guardería. Todo buen programa debe empezar por un diagnóstico sobre el estado actual de la base de colaboradores y la cantidad de herramientas disponibles por parte de la empresa. A partir de ahí se deben buscar las herramientas que nos permitan cerrar las brechas frente a las mejores prácticas del mercado.

Vale la pena entender también cuales serían las desventajas de no tener un buen programa de educación financiera:

• Bajo compromiso de los colaboradores

• Desmotivación

• Baja productividad

• Dificultad para relacionarse

• Altos niveles de estrés

• Ausentismo incluso estando presentes

• Alta rotación

• Prejuicios en su entorno

Para nadie es un secreto que los puntos anteriores conforman los principales kpi´s de cualquier gerencia de gestión humana y beneficios. La sumatoria de errores en estas problemáticas nos llevan a gastos y sobre costos innecesarios dentro de las compañías. Solamente hagamos el ejercicio de pensar cuánto vale reclutar, capacitar y liquidar un colaborador, ahora multipliquémoslo por cientos o por miles.

En este orden de ideas si queremos construir una empresa sólida y perdurable es indispensable comenzar a abordar estos temas. Si todavía no estamos generando este tipo de programas, algunos consejos para comenzar podrían ir encaminados a talleres, entrenamientos, dinámicas de grupo, el ahorro con objetivos, los espacios de coaching y la cultura abierta para compartir estos temas con expertos dentro de la compañía. Es triste pero normalmente las personas que cayeron en problemas financieros prefieren ocultar esto a sus familiares por vergüenza hasta que ya es demasiado tarde. Por esto un simple consejo sobre discutir las finanzas familiares con las parejas puede incluso llegar a salvar vidas. Lógicamente tener empresas expertas ayudando a la construcción de estos programas será un gran acelerador.