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Analistas 13/11/2021

Capacitación y entrenamiento

Carlos Fernando Villa Gómez
Consultor de Mercadeo

Dos actividades que no pueden suspenderse en el mercadeo, y que la pandemia ha dejado claro para todo tipo de organizaciones, son las actividades de capacitación y entrenamiento, que desafortunadamente se han confundido y tergiversado, haciendo que se entorpezca la logística del marketing y aumenten las críticas y los detractores de la disciplina.

No se logra ni lo uno ni lo otro con seminarios, conferencias, talleres y todo lo que se inventan para supuestamente capacitar y entrenar a quienes tienen y no tienen contacto directo con los clientes, si después de ello no se tiene un programa que garantice la continuidad, pues nunca se termina de aprender por la constante del cambio, y el entrenamiento es fundamental para mantener un accionar adecuado y efectivo. Por más que se sepa de algo, sea lo que sea, se necesita practicar siempre para poder obtener resultados positivos; de lo contrario, la rutinización aparece y se genera la disminución del rendimiento.

Se confunden capacitación y entrenamiento con conferencias, como si recibirlas fuera suficiente para que haya acción del mercado. Si fuera tan sencillo y fácil, sería muy diferente, y con solo escuchar cómo se hacen las cosas podrían ser ejecutadas. Pero no es así. Para ser verdaderamente efectivos, en cualquier cosa, se necesitan ambas. Saber no es suficiente, porque sin práctica no surte efecto, como han dicho los expertos desde hace casi dos siglos.

Una resultante y motivo de queja común en el mundo es la negligencia que demuestran no pocos de quienes están en contacto con los demás. Los analistas del antimercadeo la consideran, junto a la indiferencia, como causas principales para entorpecer la acción del proceso logístico de marketing, es decir, para formar y mantener clientes, es decir mercados.

Los ejemplos abundan, sobre todo en esta temporada cuando la pandemia parece estar entrando en una recta final y las celebraciones navideñas y de fin de año están a la vuelta de la esquina, y para evitar que se sigan cometiendo errores es de esperar que quienes han recibido capacitación hayan entrenado para lograr que se ofrezca y entregue cada día un mejor nivel de vida a la sociedad y que quienes no, sepan actuar para obtener resultados adecuados.

Se necesita voluntad, siendo imperativo, como en otras ocasiones hemos manifestado, la autocapacitación, que con los medios disponibles actualmente está al alcance de todos, por lo que no hay excusas valederas para no estar capacitado y entrenado adecuadamente.

Los días pandémicos han sido complicados pero de gran enseñanza. La desinformación, la negligencia y la indiferencia que algunos demuestran, entorpecen como hemos dicho la logística del mercadeo, que nunca termina, y que cuando se da no es lo mejor para atraer y menos generar lealtad en los clientes.

Haciendo uso de las herramientas de la tecnología, aprovechando la gran cantidad de oportunidades que el mercado ofrece para estar permanentemente capacitados y entrenados, es seguro que todos podremos decir que el mercadeo funciona y produce ese mejoramiento en todo y para todos. Hay que recordar que los procesos que antes se pensaba que eran producidos por ósmosis, ya no existen sino para las bromas.

Sin capacitación, autocapacitación y entrenamiento no queda sino estar preparados para perder clientes y dejar pasar las miles de oportunidades que hoy hay.