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Con 7 millones de votos válidos en las consultas partidistas, de los cuales casi 6 millones se ubicaron en la centro-derecha, se corrobora la clara intención democrática de modificar el rumbo político del país. Los votos de la derecha el pasado domingo duplican los de la izquierda en su consulta de octubre: 2,8 millones, que eligieron a Cepeda como candidato del Pacto Histórico con 1,5 millones. Solo Paloma Valencia acumula más de 3 millones de votos que, sumados a los de los demás candidatos de la consulta y, eventualmente, a los de Abelardo De La Espriella, pueden dar un giro para retomar la senda del país.
Si bien en Senado el Pacto Histórico acumuló la mayor votación, replicó el mismo comportamiento de 2022, seguido de conservadores, liberales y el Centro Democrático. Para estas elecciones, la principal fuerza de derecha subió del cuarto al segundo lugar. Pese a que el Pacto tiene una leve mayoría en el Senado, en un análisis preliminar, junto con sus partidos afines a la izquierda solo alcanzarían cerca de 25% de su composición total, mientras que el Centro Democrático, junto con los otros partidos declarados en oposición, acumula cerca de 60%. El 15% restante se mueve entre el Partido Verde, que se divide entre apoyos y oposición al actual gobierno. En Cámara, el Centro Democrático se ubicó como el partido con la mayor votación, con casi 2,3 millones, triplicando al Pacto, que solo obtuvo 800.000.
Hay que ser optimistas. La conclusión es que, si Petro no logró sacar sus reformas pese a tener mayorías en el Congreso, mucho menos saldrían iniciativas y se daría continuidad a sus políticas, con un Centro Democrático ahora con mayor presencia en este nuevo Congreso. El partido de las Farc, que no ha respondido por sus delitos, pierde su curul.
Las legislativas confirman la influencia de las estructuras políticas territoriales, aunque varía su peso por regiones. Pesa mucho el voto de derecha en Antioquia, Santander y Meta. En la Costa Atlántica sigue siendo fuerte el liberalismo; en contraste, en Bogotá y el suroccidente del país el Pacto Histórico sacó mayoría. La capital aporta 2,5 millones de votos, por eso es tan importante la dirección que tome el millón de votos que sacó Juan Daniel Oviedo, catalogado como el fenómeno de la jornada y quien tiene la ventaja de ser visto como un outsider, alejado de los extremos.
No hay duda de que la izquierda, dividida por la consulta, perdió, así como un centro que aún no puede medir con exactitud su capital electoral. En el Congreso, los votos del Partido Liberal y del Partido de la U estarán divididos. Se espera que otros partidos tradicionales como el Conservador y Cambio Radical se vayan a la derecha, pero no habrá una mayoría absoluta. Seguirá un parlamento dividido, por lo que la habilidad de generar coaliciones será determinante para que el nuevo gobierno pueda tramitar las grandes y pendientes reformas del país: salud, pensiones, tributaria, infraestructura y tecnologías 4G.
Si Oviedo decide irse con Paloma como fórmula vicepresidencial, le quita la mitad de la votación a la izquierda o al centro y capitaliza en Bogotá. Si la rechaza con el fin de proyectarse como alcalde de la capital, gana en su aspiración personal, pero se diluirían esos votos que hoy necesita la derecha en un momento crucial para el país. Oviedo ha sabido recoger un sentimiento generalizado de cansancio frente a tanta polarización. En todo caso, el compromiso de los candidatos de la gran consulta es apoyar la candidatura de Paloma Valencia, lo que implica para primera vuelta un capital de 6 millones de votos.
Por otra parte, otro fenómeno, el candidato de derecha Abelardo De La Espriella, en las primeras proyecciones estima acumular 6 millones de votos, que, sumados a los de la Gran Consulta, ya proyectan lo que llaman la unión entre Paloma y Tigre, acumulando unos 12 millones de votos. De ahí la importancia de haber votado hoy, pues al final deberán unirse todos los votos de la derecha; no hay otra opción. Solo así se allanará el camino para un próximo presidente de Colombia, diametralmente diferente a lo vivido estos cuatro años.
Persiste la necesidad de acertar con una propuesta que supere la polarización y aterrice la votación hacia la protección de la democracia, la economía y las libertades, ante el fantasma de la constituyente, y que esas propuestas atiendan con urgencia las tres preocupaciones más álgidas de los colombianos, en su orden: seguridad, salud y economía. Esta semana será decisiva.
Antes del 13 de marzo se deben definir las fórmulas vicepresidenciales. Así las cosas, la conversación política será con quién se puede sumar más, tanto en derecha como en izquierda, y ahí es donde se verán las alianzas, donde nuevamente se necesita superar los egos y anteponer el futuro del país.
Las encuestas tienen una mayor cantidad de preguntas y su contexto suele ser de las denominadas preguntas abiertas, que se utilizan para conocer opiniones sobre uno o varios temas específicos