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Ajustes en mercadeo (1)

Como siempre ocurre, la mayoría de los programas o planes de acción, en todos los campos, necesitan modificarse por la constante del cambio, y no pocos denominan esas modificaciones “ajustes”.

El mercadeo ha sido, es y será una actividad para formar y mantener los mercados, lo que no se circunscribe sola y específicamente a empresas que buscan lucro siendo un proceso ininterrumpido para descubrir los deseos y las necesidades que las personas de la sociedad buscan satisfacer con el fin de mejorar cada día el nivel de vida, para hacer que con la oferta que se trabaja, ello sea posible, y se logre superar a quienes compiten, entendiendo y aplicando unos parámetros de acción que podrían considerarse leyes, las cuales, siempre, estarán sujetas al comportamiento de los mercados.

Los cambios que más han hecho modificar el comportamiento humano se han dado básicamente en la tecnología y lo que ello ocasiona (comunicaciones por ejemplo), la competencia, etc., pero el ser humano sigue teniendo las mismas necesidades buscando satisfacerlas con alternativas que van cambiando por los avances que se presentan y las acciones de los competidores con sus ofertas, haciendo que varíen los deseos.

La combinación de tecnología, los competidores y la situación económica, han hecho que unos puedan lograr lo que quieren y necesitan, mientras otros no pueden; pero en la actualidad se podría decir que cualquier situación imaginable, puede ser realidad. Sin embargo, ante cualquier circunstancia o situación, hay algo que todos sentimos, queremos y deseamos con ansiedad: ser tratados como personas humanas.

Ante lo que hoy se observa, en todo el mundo, con o sin crisis, las actividades del mercadeo han de estar ceñidas a una comunicación y una comercialización directa entre productores, comercializadores y consumidores. Cada día es más frecuente apreciar cómo las organizaciones, en todos los sectores de la sociedad, escuchan a los clientes y prospectos, y están en contacto permanente con ellos.

Pero hay que hacerlo en tiempo adecuado; hacer esperar más de lo que el mercado cree que debe esperar, con la información que se tiene al alcance de cualquiera, 24 horas diarias todos los días del año, es fatal. Como dice Seth Godin, “en la era de un clic, o se responde ya, en un momento, o adiós”. La velocidad es crucial en el mundo actual.

Hay que hacer monitoreo permanente de lo que se dice acerca de la organización y la oferta que se hace al mercado. Para nadie es un secreto que a medida que más se amplían las redes sociales por el crecimiento del uso de la tecnología, los comentarios de la gente, y de los “críticos especializados”, son cada vez más influyentes en las decisiones de los humanos. Y en un mundo en el cual “todo el mundo es eso, crítico especializado”, y está conectado permanentemente, hay que estar pendientes de lo que se dice.

Además, y como si fuera poco, se han convertido en fuentes de información “confiables”, por lo que hay que estar alerta, sin descanso, porque cuando “aquí es de noche allá es de día”, y hoy se puede afirmar, como el dicho popular, que “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”.

El mercado es cada vez más dinámico, la competencia más fuerte, y a pesar de las insinuaciones y medidas de Trump, que podrían llevar a una guerra comercial, seguirá adelante con nuevas estrategias que algunos han comenzado a llamar diversificación.