Una Colombia próspera solo es posible si es una Colombia fiscalmente responsable. Como tantas veces hemos dicho: la libertad no es gratis, y su precio empieza por la responsabilidad de vivir con lo que tenemos
La gratitud funciona como un botiquín de emergencia que no se guarda en el baño sino en el centro del pecho
Sin reacciones ni liderazgos alternativos muchos Estados buscarán acomodarse en los sucedáneos de las actuales instituciones internacionales como si fueran un club privado de pago y al servicio de un solo hombre