América Latina ha aprendido, a un costo alto en dolor, que enseña que no hay atajos ideológicos que sustituyan a las instituciones
En resumen: América Latina renueva su relevancia porque el mundo la necesita más… y porque, esta vez, la relación con Washington premiará menos el discurso y más la ejecución. No importa lo que se diga, importa lo que se haga