No lo preguntó como ejercicio académico. Lo preguntó luego de más de veinte sesiones de alto nivel -con asesores de gobiernos, organismos multilaterales y centros de pensamiento de todo el mundo- sobre los temas más urgentes que definen el futuro de la humanidad
Sabemos cada vez más sobre los resultados que obtuvo un candidato, pero seguimos sabiendo relativamente poco sobre las consecuencias que sus decisiones produjeron en las personas, los equipos y los entornos donde ejerció autoridad
Sobre la caracterización del “antioqueño” vale la pena ceder la palabra a Rafael Arango Villegas, cronista humorístico manizalita (1889-1952), quien dedica al tema un capítulo en su libro Bobadas mías (1933