La industria ha sido una de las más afectadas y proyecciones de Acodres muestran se poder abrir puertas, trabajarían al 25%

Margarita Coneo Rincón - mconeo@larepublica.com.co

La industria de los restaurantes se ha visto fuertemente afectada por la parálisis de sus operaciones, tanto así que hoy, según cifras de Acodres, de 90.000 restaurantes que había operando para fines de 2019, más de 22.000 han anunciado que cerrarán sus puerta definitivamente.

Si bien la industria ha encontrado en los domicilios una opción para subsistir, no todos pueden continuar con esta actividad, por la dificultad de la logística. Por esto, se pasó de un 24% del total operando de esta forma en abril, a un 18%, que ha logrado suplir las demandas del público.

La confianza de estos comercios hoy está en -40% y las ventas diarias son muy difíciles de mantener. Ante tal panorama otro fenómeno que se han presentado es una guerra de oferta y de precios. Los restauranteros han optado por fortalecer sus estrategias en redes sociales, mejorar sus ofertas y tener productos especiales que puedan ofrecer una experiencia distinta al consumidor para impulsar así la poca demanda que hay en el mercado.

“Está pasando mucho también una competencia de las promociones, lo cual es malo porque nos esta llevando a una venta masiva y una competencia por los precios que desvirtúa un poco el sentido de la industria. Nosotros consideramos que esos son mecanismos temporales de supervivencia, pero que cuando podamos volver a abrir y cuando se permita el take -out esperamos que eso se corrija un poco, porque la identidad de los restaurantes, no es regalar la comida, sino garantizar la calidad y eso corresponde a unos precios determinados”, explicó Henrique Gómez, director de Acodres.

LOS CONTRASTES

  • Henrique Gómez ParísDirector de Acodres

    “Para poder abrir vamos a tener que hacerlo con unos protocolos que restringirán el aforo de clientes hasta 75%. Esperamos que con el tiempo tal cifra disminuya y se generen más ingresos”.

  • Juan Manuel BarrientosChef ejecutivo de El Cielo

    “Hicimos un plan de transformación de toda la empresa para poder cumplir con todos los protocolos y medidas necesarias para cumplir con los domicilios”.

Hoy las ventas de la industria que genera más de 1,5 millones de empleos directos e indirectos, no alcanzan 12% del total registrado antes de la pandemia e incluso en los restaurantes más reconocidos se puede evidenciar una difícil situación en la que los ingresos por domicilios no llegan a cubrir el total de los gastos fijos.

Los domicilios, actualmente, representan alrededor del 15% de las ventas que teníamos y tenemos costos fijos muy altos por nómina, arriendos, entre otros, por lo que los ingresos de hoy no alcanzan para cubrirlos”, dijo Jairo Palacios, gerente del Grupo Seratta, quien agregó que están dependiendo, en buena medida, de generar experiencias gastronómicas distintas en casa.

Álvaro Clavijo, chef de El Chato, agregó que los domicilios les ayudan a sostenerse en la época, pero agregó que el hecho de que todos los restaurantes lo estén intentando hace mucho más difícil la actividad y a futuro el miedo será el mismo, por lo que “así haya separaciones en las mesas, la recuperación después de esto será compleja. Yo creo que a quienes no quebró la cuarentena los puede quebrar la apertura porque todo será igual, pero los ingresos no”.

Respecto al futuro, Juan Manuel Barrientos, chef de ElCielo, explicó que “será fundamental demostrarles a las personas que al visitar los restaurantes se han tomado todas las medidas para su tranquilidad”.

El futuro de las finanzas de los restaurantes con nuevos precios

Actualmente, las promociones van y vienen y se espera que solo a largo plazo los precios de la industria se normalicen, de esta manera los expertos han explicado que las ventas se afectarán y son muchas las empresas en peligro. Por esta razón, y como una manera de incentivar la actividad económica del sector, Acodres ha solicitado al Gobierno Nacional la reducción del impuesto al consumo de 8% a 3% o cero durante dos años como un incentivo a la compra y un apoyo al sector en el que solo está trabajando 18%.