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¿Cuánto cuestan las barras de sonido en Colombia?
Bogotá mantiene el liderazgo indiscutible en el volumen de búsquedas para dispositivos relacionados al mundial
Según cifras de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, Ccce, el Mundial de Fútbol de 2026 se ha convertido en el principal dinamizador del consumo, impulsando especialmente la categoría de electrónica de entretenimiento.
Para este año mundialista se proyecta la venta de más de 2,5 millones de televisores, lo que ha consolidado a las barras de sonido como el complemento tecnológico más buscado por los consumidores que desean transformar sus salas en verdaderos estadios de fútbol.

El ecosistema de comercio electrónico espera alcanzar ventas por $172 billones este año, lo que representa un crecimiento de 18% frente a 2025, impulsado por cerca de 806 millones de transacciones digitales. Dentro de este panorama, el sector de electrónica de entretenimiento proyecta ventas superiores a los $4 billones, concentradas principalmente en televisores y sus accesorios de audio.
Carlos Güisa, gerente de Análisis Económico y Proyectos de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, Ccce, señala que el crecimiento del comercio electrónico ha democratizado el acceso a productos que antes eran considerados de nicho, permitiendo que las barras de sonido cuenten con una oferta cada vez más amplia y variada.
El mercado colombiano ofrece alternativas para todos los presupuestos, con equipos cuyos precios varían según la potencia, el número de canales y la tecnología por cada fabricante.
En la gama de entrada es posible encontrar modelos básicos 2,1 por menos de $300.000 en marcas como JVC, Kalley o Caixun, especialmente durante jornadas promocionales realizadas por cadenas de supermercados y grandes superficies.
Otro ejemplo es la barra de sonido LG SH7Q, de 800 vatios de potencia, cuyo precio de lista ronda los $570.000, aunque en promociones comerciales ha llegado a ofrecerse por cerca de $270.000. En la gama media se destaca la JBL Cinema SB580, de 3,1 canales y subwoofer inalámbrico, con un precio cercano a $1,2 millones.
En el segmento premium, la inversión puede ser considerable. Si la barra de sonido se adquiere por separado, los precios pueden superar los $6 millones, como ocurre con la JBL Bar 1300X, de 11.1.4 canales.
“Como referencia internacional para anticipar el techo de los precios en el país, la línea Q-Series 2026 de Samsung fijó precios de lanzamiento en Estados Unidos de entre US$999,99 y US$1.999,99”, dijo Carlos Andrés Cabas, director del programa de Ingeniería de Sonido de la Universidad de San Buenaventura.
Para los que buscan un paquete completo, las opciones que incluyen televisor y barra de sonido van desde $1,7 millones, con marcas como Hisense y Hyundai, hasta los $12,8 millones en equipos premium de 65 pulgadas.
Samsung y LG siguen impulsando la venta de sus ecosistemas integrados de entretenimiento. En comercio electrónico, Samsung y Sony figuran entre las marcas que mayor confianza generan entre los consumidores.
Por su parte, JBL lidera el segmento medio del mercado, mientras que en la categoría de entrada compiten Hisense, Xiaomi y Klip Xtreme, marcas que han comenzado a incorporar tecnologías propias de equipos de alta gama a precios más accesibles.
En el segmento premium, la competencia está liderada por fabricantes especializados como Sony, Bose, Sonos y Denon. “Bogotá mantiene el liderazgo indiscutible en el volumen de búsquedas. La Costa Caribe registra un nivel muy similar de interés”, dijo Pablo Montoya, director comercial de Marketplace para Mercado Libre Colombia.
Es importante mencionar que el tamaño de las barras de sonido dependerá de los espacios donde se encuentren los televisores. Los fabricantes aconsejan ajustar la longitud de la barra al tamaño del televisor, idealmente para pantallas de 32 a 85 pulgadas. Específicamente, para habitaciones pequeñas bastan entre 20 y 100 vatios de potencia, lo que se traduce en barras con tamaños de 60 a 90 cm; en cambio, para salas medianas o grandes se requieren entre 100 y 300 vatios, preferiblemente con un subwoofer independiente y altavoces traseros.
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