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Superfinanciera
Si se compara con el mismo periodo de 2019, cuando ganaron $65,15 billones, el sector registró una caída de 68,57% en sus utilidades
De acuerdo con el informe de Actualidad del sistema financiero colombiano, publicado por la Superintendencia Financera, entre enero y agosto el sector registró utilidades por $20,48 billones. Aunque la cifra es positiva es inferior a la obtenida en el mismo periodo del año pasado, cuando las ganancias ascendieron a $65,15 billones.
A agosto, las ganancias de las entidades del sector financiero, es decir de sus recursos propios, llegaron a $11,04 billones, 26,21% menos de lo registrado en el mismo periodo de año pasado. En el octavo mes de 2019 las utilidades fueron de $14,96 billones.
En cuanto a las utilidades de los fondos administrados, es decir de los recursos de terceros, estas fueron de $9,44 billones a agosto. Esta cifra significa una disminución de 81,20% frente al mismo periodo de 2019, cuando las ganancias ascendieron a $50,2 billones.
Al cierre de agosto, los activos del sistema financiero alcanzaron $2.140,5 billones, con lo cual el crecimiento real anual se situó en 5,9%. Los activos totales crecieron $14,4 billones frente al mes anterior, como resultado de un incremento en $5,2 billones en los instrumentos de patrimonio de emisores extranjeros y $2,6 billones en títulos de tesorería TES.
Las inversiones en el mercado de capitales del sistema financiero alcanzaron los $906,6 billones. El incremento anual fue de $56,9 billones, explicado principalmente por el mayor saldo de los instrumentos de patrimonio de emisores extranjeros, títulos de tesorería TES, así como por otros títulos del Gobierno Nacional, que aumentaron en $40,7 billones, $14,6 billones y $6,9 billones, respectivamente. El portafolio de inversiones de los recursos de terceros administrados representó 62,2% del total de inversiones del sector financiero.
El límite para el pago de la prestación social es el 14 de febrero de cada año, mientras que los intereses se deben pagar antes del 31 de enero
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Como el metal precioso es un activo refugio en caso de crisis geopolíticas, como es el caso de Venezuela, es una opción viable al no perder su valor