Las victorias de los “escarabajos” en los eventos deportivos del mundo llevaron a que la Marca país de Colombia se fortaleciera

Joaquín Mauricio López Bejarano - jlopez@larepublica.com.co

Egan Bernal está a 258 kilómetros de quedar en lo más alto del Tour de Francia, pero con el solo hecho de conquistar el podio, su trabajo se suma al de otros nombres como Nairo Quintana o Rigoberto Urán, ciclistas que con cada logro hicieron que el himno sonara en otra parte del mundo y eso alimentara a Colombia como marca país.

Y es que “el deporte colombiano es un embajador permanente ante el mundo”, dijo Ernesto Lucena, director de Coldeportes. A la fecha esto se evidenció en un gusto mayor por el ciclismo, llevando a formar una industria del ‘caballito de acero’ que mueve $2 billones al año por el consumo de los aficionados a ese deporte y de quienes lo tomaron como profesión.

Pero al momento de revisar cómo el ciclismo aportó a la marca país, aparecen varios frentes. Por ejemplo, ProColombia destaca que los puntos que más se fortalecieron fueron el turismo y la inversión extranjera. En primer lugar, la Organización Mundial de Turismo y la Asociación de Viajes de Aventura (Atta), destacaron que el “turismo de bicicleta” genera movimientos en promedio por US$5.000 millones cada año. De esto, Colombia se beneficia con por los menos US$51 millones.

“Los turistas extranjeros gastan hasta US$257 por día en turismo de bicicleta por las exigencias que requieren. En promedio, por siete días son casi US$1.800, es decir, US$600 más que el promedio de gasto del viajero en Colombia. Es un tipo de turismo con alta capacidad de gasto, que es en el que concentramos los esfuerzos de promoción para atraerlos al país”, aseguró Flavia Santoro, presidenta de ProColombia.

Del lado de la inversión extranjera, el embajador de Colombia en Bélgica, Felipe García, recordó que el entusiasmo de las personas por ese deporte, llevó a formar un mercado que, para dar ejemplos, llamó la atención de compañías belgas como Bioracer, dedicado al diseño de moda deportiva, para ingresar al país. Incluso, parte del entusiasmo que genera el ciclismo en el consumo de los colombianos es lo que llevó a que más marcas apuesten por traer sus ‘caballitos de acero’ y ofrecerlas al biciusuario local. En los últimos cinco años la importación de bicicletas creció casi 40% y solo entre 2017 y 2018 pasó de traer 336.000 unidades a 400.056 unidades, llegando a US$51 millones en bicis.

LOS CONTRASTES

  • Carlos BallesterosGerente de Bike House

    “El efecto en la Marca País también se ve por el entusiasmo que le han colocado las personas al ciclismo y porque se identifican bastante con este deporte”.

Distribuidores nacionales también han notado el efecto en los precios promedio que manejan. Carlos Ballesteros, gerente de Bike House, recordó que hace dos años las personas estaban demandando ciclas de US$265, pero ahora ese valor va en búsquedas de referencias de US$354.

Incluso por estratos, las tendencias han cambiado y en estratos tres y cuatro, las bicicletas buscadas ya no son de entre $500.000 y $1 millón sino de hasta $2 millones; y en las clases más altas son de entre $5 millones y $10 millones. La Federación Colombiana de Ciclismo reportó que también hay efecto en inversiones públicas, pues solo entre el pasado y actual Gobierno, los dineros para ese sector subieron a casi $10.000 millones.