La Universidad de Chicago y la de Harvard son las que lideran el listado de instituciones con más investigadores en ese galardón

Joaquín Mauricio López Bejarano - jlopez@larepublica.com.co

El próximo lunes la Real Academia Sueca de Ciencias (Rasc) revelará quién será la persona o el grupo de mentes que se quedó con el Nobel de Economía en 2020. Pero detrás de este premio hay varias curiosidades, desde el perfil de quienes año a año se lo llevan, dónde estudiaron y hasta por más paradójico que parezca, este no es oficialmente reconocido como un Nobel.

Este último punto es el más llamativo, pues el nombre original es ‘Premio de Ciencias Económicas’. En 1968, el Sveriges Riksbank (Banco central de Suecia) lanzó el ‘Premio Sveriges Riksbank en Ciencias Económicas’ en memoria de Alfred Nobel, y desde entonces ha sido otorgado por la Rasc con los mismos estándares y normas que tienen para los premios Nobel. De hecho, por eso mismo el ganador no recibe la misma medalla en oro que los demás, sino otra con un diseño propio.

El primer galardón se entregó en 1969, y, hasta la fecha, la Rasc ha concedido 51 premios de ciencias económicas, la mayoría a un solo académico o investigador, pues de ellos, 25 fueron para el trabajo que hizo un solo laureado; mientras que 19 premios fueron compartidos por dos mentes y siete veces para grupos de tres.

Retomando el perfil de estos ganadores, en 10 ocasiones ha sido para economistas, estadistas y matemáticos que tienen a la Universidad de Chicago como su alma máter. (Ver gráfico).

De hecho, en 2018, cuando el ex vicepresidente del Banco Mundial, Paul Michael Romer, recibió el premio por integrar las innovaciones tecnológicas en el análisis macroeconómico de largo plazo, la Universidad de Chicago lanzó el ‘Gran Camino Económico’. Un recorrido por uno de los pasillos más lujosos del lugar con óleos de los 10 estudiantes que lo han recibido.

En el listado sigue Harvard, universidad que en 1973 empezó a ver cómo sus estudiantes lograban el premio (ese año, con Wassily Leontief, varios gobiernos empezaron a utilizar su método para explicar el comportamiento de la producción, el consumo y la formación de precios); y hasta el momento ya tiene ocho de sus estudiantes con la máxima distinción de las ciencias económicas.

El tercer puesto lo tiene la Universidad de Yale con otros seis laureados con el premio. Hasta este punto hay un primer patrón del ganador del ‘Nobel de Economía’. Que vienen de alguna de estas instituciones, son estadounidenses y con proyectos que impactaron los sistemas económicos de políticas del capitalismo.

Luego, en el ranking está el London School of Economics, que, de hecho, ha colocado cuatro de los siete ganadores de este premio (cifra total con la que después de Estados Unidos, que tiene 49 laureados, sigue Reino Unido con siete).

Mientras llegan los ganadores de 2020, ya suenan algunos candidatos, (aunque la organización del premio mantiene en el anonimato).
Una proyección la dio Antonio Alonso González, decano de Economía de la Universidad El Bosque, quien mencionó que “es una predicción difícil de realizar, pero una de las más opcionadas es Claudia Goldin, por el impacto de sus trabajos sobre análisis del peso que la mujer está teniendo en la sociedad actual, y en sus estudios relacionados con el análisis económico de la brecha de género”.

Goldin entra en la lista de opcionados de la consultora Clarivate, (conocida por dar proyecciones acertadas del Nobel). También aparecen David Dickey, Wayne Fuller y Pierre Perron, por el análisis estadístico de series temporales no estacionarias; y Ariel Pakes, por su modelo logit de coeficientes aleatorios BLP para estimación de demanda. Hay que recordar que, para ser considerado al premio, una persona debe ser citada más de 2.000 veces por su trabajo.

Lo que recibe el personaje laureado con el premio
Además del reconocimiento de ser uno de los economistas más influyentes, recibe una medalla en oro con el nombre grabado de la persona laureada, o el grupo que lo obtuvo; recibe también un diploma en pergamino con una serie de obras exclusivas hechos por artistas de renombre. Y se suma también la considerable suma de 9 millones de coronas suecas, que al cambio de ayer viernes significaban $3.909 millones.