Analistas

Noventa años de la Federación de cafeteros

Felicitamos a la Federación en sus 90 años por su fructífera labor en favor de los caficultores

La creación de la Federación Nacional de Cafeteros tuvo lugar en Medellín el 1 de julio de 1927 por iniciativa de los mismos caficultores, con el apoyo de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y sus regionales, así como del Gobierno Nacional. El Primer Comité Nacional de Cafeteros propuso al Gobierno y al Congreso la expedición de una ley sobre “protección y defensa del café”. La ley establecería un impuesto a las exportaciones de café, pero obligando al Gobierno Nacional, mediante un contrato con la Federación, a entregar todo el producto del impuesto a la Federación. La Federación, por su parte, se comprometía a usar los recursos así allegados para los fines establecidos expresamente en el contrato, que serían la defensa de la industria y el bienestar de los cafeteros por medio de diversos mecanismos de acción gremial. Los mecanismos propuestos se aprobaron a través de la ley 76 de 1927.
Posteriormente, el Fondo Nacional del Café se creó el 22 de noviembre de 1940 como un instrumento financiero del Tesoro, administrado por la Federación, para apoyar el almacenamiento de café a raíz del Convenio Interamericano del Café o Pacto de Cuotas. La retención cafetera se estableció mediante el Decreto 080 de marzo de 1958 como un mecanismo para financiar la adquisición del café y su almacenamiento para cumplir con las cuotas previstas por el Convenio cafetero de México de Octubre de 1957. Se fijó como el porcentaje de café físico que el exportador debería entregar en especie a título gratuito al Fondo Nacional del Café por saco exportado. Por su parte, el denominado reintegro cafetero fue establecido por decreto 107 de junio 17 de 1957 y buscaba asegurar que el producto de las divisas por exportaciones del grano efectivamente entraran al país y más concretamente al Banco de la República.

En 1955, el Gobierno Nacional estipuló la obligatoriedad de pagar al caficultor de pagar el precio mínimo que para la respectiva calidad fijase periódicamente el Comité Nacional de Cafeteros o garantía de compra. El desarrollo de nuevas variedades por medio de Cenicafé ha sido también un apoyo a la competitividad del café colombiano que se debe resaltar. Al nivel internacional, el principal instrumento para defender y estabilizar los precios internacionales fueron los convenios de cuotas que se iniciaron con el Pacto Interamericano de Cuotas de fines de los años cincuenta y se reorganizaron y formalizaron mediante los Convenios Internacionales del Café de 1962 y 1968. Esencialmente, los convenios que perduraron hasta fines de los años ochenta establecían cuotas anuales de exportación ajustables en función de los precios internacionales del grano.

Con la acción gremial y el desarrollo de todos estos instrumentos de la política cafetera se buscó fortalecer a la actividad cafetera a lo largo del siglo XX. Ya en el siglo XXI, con la terminación de los convenios de cuotas y en un entorno de mayor liberalización y flexibilidad cambiaria, se han eliminado muchos de estos instrumentos, pero la Federación ha continuado su labor de apoyo a los cafeteros, entre otras, mediante el cambio tecnológico, la renovación de cultivos y la comercialización. Felicitamos a la Federación Nacional de Cafeteros en su 90 Aniversario por su fructífera labor en favor de los caficultores colombianos y de la industria cafetera nacional.