Analistas 03/07/2020

Fiscalidad y reactivación

El Marco Fiscal de Mediano Plazo (Mfmp) 2020 estima que la tasa anual de crecimiento de la economía colombiana en el año en curso alcanzará -5,5%, lo que representa una caída superior a la registrada a finales del siglo XX que fue de -4,1%, en tanto que para 2021 espera una recuperación muy acelerada y el crecimiento anual del Producto Interno Bruto PIB alcanzará 6,6%.

Esta recuperación implicaría que para fines de 2021 se lograría conseguir un nivel de Producto Interno Bruto similar al registrado a finales de 2019 o sea con anterioridad a la aparición del covid-19.

En cuanto al balance fiscal del Gobierno Nacional Central proyecta que en este año se registrará un déficit de 8,2% del PIB, uno de los más altos desde que se tienen registros históricos. Para 2021 proyecta que el balance fiscal del Gobierno será del -5,1% y que ya para 2022 se logrará retornar a la senda fiscal que la Regla Fiscal había previsto lograr al final de 2020.

Adicionalmente, en el Marco Fiscal se evidencia de manera clara y transparente la necesidad de incrementar los ingresos ordinarios del GNC para lo cual se “requiere la realización de una reforma fiscal de al menos 2% del PIB”. Esto implica tanto incrementar los ingresos tributarios como adelantar privatizaciones.

¿Cuáles son los grandes riesgos que enfrenta la ejecución del Marco Fiscal de Mediano Plazo? El primero, según el documento, sería la extensión del aislamiento preventivo que generaría mayor afectación tanto para las empresas como para los consumidores. Esto implicaría registrar una mayor caída en la tasa de crecimiento de la economía.

El segundo es que exista, al nivel global mundial, un rebrote del virus que impactaría negativamente el crecimiento de los socios comerciales y por esa vía nuestras exportaciones y el crecimiento económico del país. El tercero es la afectación de la solvencia y de los balances del sistema financiero que amplificaría los efectos adversos del choque de la economía, y el cuarto es que ocurra un mayor deterioro en el mercado laboral asociado con la persistencia del choque que afectaría el desempleo.

Pero, la realidad es que en adición a estos grandes riesgos macro resaltados en el Marco Fiscal hay otros de naturaleza más política que también pueden afectar la recuperación de la actividad económica y la estabilidad macro en los años venideros. Me refiero a la incapacidad política que pueda enfrentar el Gobierno para adelantar la reforma tributaria y las reformas estructurales en campos como las pensiones y laboral que requiere el país.

También, la incapacidad del Gobierno de recortar los gastos incurridos durante la emergencia ante protestas sociales y el riesgo de que el Congreso proceda a legislar incrementos de gastos sociales por encima de los que son consistentes con la estabilidad fiscal del país en el mediano plazo.

Existe, finalmente, el riesgo de que las calificadoras procedan a reducir el grado de inversión de la deuda soberana de Colombia y que por ello se dificulte el acceso al mercado internacional de capitales. Para la credibilidad del cumplimiento del Marco Fiscal de Mediano Plazo es esencial que el Presidente Duque entre a defenderlo y a comprometerse con las metas y las políticas establecidas en este. El discurso del 20 de julio puede ser ocasión propicia para ello.