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Analistas 28/04/2021

Vacunación del sector privado

María Isabel Ulloa
Directora Ejecutiva ProPacífico

La semana pasada el Ministerio de Salud expidió la resolución que permitió la compra de vacunas por parte del sector privado. Un tema importante en la coyuntura actual y una puerta abierta que genera muchas expectativas. Sin duda la posibilidad de tener más vacunas, que se puedan aplicar más rápidamente es una buena y alentadora noticia. Sin embargo, es importante acotar el impacto esperado de esta posibilidad y evaluar con sentido realista las posibilidades de su implementación.

Es pertinente hacer una lectura amplia de la situación. El Gobierno Nacional anunció la compra de vacunas con las que se espera inmunizar el 70% de la población. Las primeras dosis de dicha compra empezaron a llegar al país el 15 de febrero. Si bien hay consenso en torno a que la velocidad de la llegada de vacunas debería acelerarse, es igualmente cierto que la mayoría de los departamentos han tenido rezagos en la aplicación de las dosis, permaneciendo debajo del 90% de las dosis disponibles aplicadas.

Esto demuestra varias cosas: 1. poner vacunas no es tarea fácil y 2. no se trata sólo de acelerar la adquisición, sino también la logística de aplicación. Algunas de las barreras que se han encontrado son: baja contactabilidad de los pacientes, incumplimiento de citas agendadas, desinformación sobre la efectividad y efectos de la vacuna, mitos y creencias, entre otros. A lo anterior se suma, la subdivisión por quinquenios en cada una de las fases de vacunación; que ha hecho que cada día sea más difícil conseguir a personas que quieran vacunarse en el grupo poblacional vigente para esta fase de la vacunación, haciendo aún más lento el proceso.

Es decir, el tema no es solamente de tener muchas vacunas, sino de tener la capacidad de ponerlas eficientemente. Por esto la vinculación del sector privado no se puede ver únicamente como la compra de vacunas, ya que tener las vacunas no es suficiente. La vinculación debe ampliarse y enfocarse también en apoyar la logística para poner las vacunas que ya están compradas y según ha anunciado el Gobierno, llegarán consistentemente en las próximas semanas.

Hace un par de semanas en el Valle del Cauca emprendimos una alianza público-privada denominada #MejorJuntos liderada por ProPacífico que pretende impulsar la logística de aplicación de las vacunas contra el covid-19 adquiridas por el Gobierno Nacional, y sumarse al esfuerzo liderado por las autoridades locales de salud. Hasta este momento hemos vacunado cerca de 3.700 personas, en promedio el 4,2% de las vacunas diarias aplicadas en Cali.

La operación de la propuesta se puede resumir de la siguiente forma:

Primero, se crea capacidad adicional activando una red de IPS con capacidad no utilizada. Luego se identifica la demanda, generando bases de datos a través de los usuarios de las mismas IPS o ciudadanos vinculados a los gremios, empresas y fundaciones aliadas. Todos ellos, bajo cumplimiento del rango de edad vigente y que tienen un interés o decisión de vacunarse. Luego, la Secretaría de Salud entrega el biológico a las IPS habilitadas y se activan Call centers y convocatorias para programar las citas y atraer demanda espontánea. La persona asiste a la IPS el día y en la hora acordados y se le aplica la vacuna.

Esta propuesta lleva poco menos de un mes siendo implementada. Las lecciones han sido enormes, cada día aprendemos más y hemos logrado escalar poco a poco la estrategia. Es una alternativa que sirve para acelerar la aplicación de vacunas que hoy compra el Gobierno, y que servirá también, cuando el sector privado pueda hacer efectiva la compra directa del biológico. Todos los actores, debemos involucrarnos, pero sobre todo, ser más efectivos en la aplicación, ahora que se abran las etapas de vacunación que incluirán mayor cantidad de la población.

El sector privado tiene mucho que aportar en la logística para aplicar las vacunas disponibles, y a este asunto se le debe poner el mismo empeño que a la compra directa por parte de las empresas. En estos momentos todos los mecanismos de lucha son necesarios para cumplir la meta común: poner la mayor cantidad de vacunas en el menor tiempo posible.