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Analistas 24/08/2021

¿Cómo recuperar lo perdido?

Luis Felipe Gómez Restrepo
Rector de la Universidad Javeriana Cali

El crecimiento de la pobreza debido a la pandemia nos costó como país los logros obtenidos en toda una década y nos dejó con 42% de pobres en el país. En efecto la pobreza extrema y la pobreza se habían reducido especialmente en los centros urbanos. Pero con la pandemia perdimos buena parte de lo ganado. Hoy tenemos fincadas las esperanzas en la reactivación económica, y en ese frente el rol preponderante lo jugarán las empresas. El sector privado será el que permitirá recuperar lo perdido y qué bueno sería que lográramos reiniciar los ciclos virtuosos de reducción aún de los niveles en que estábamos antes de la pandemia.

Históricamente, la pobreza ha sido reducida en el país gracias al crecimiento, estudiosos como Roberto Angulo, han medido dicho impacto en 70%, mientras que el restante 30% ha sido gracias a subsidios que buscan equilibrar cargas con gasto focalizado en los más necesitados. Así, no esperemos de la Reforma Tributaria 2.0, o Reforma Social, sea la gran solución, ayudará mucho, pero no será el vector que nos jalone para reducir la pobreza de manera significativa. El impacto importante vendrá del crecimiento, de la reactivación, por ello es fundamental la vacunación, para darle alas a la reactivación de manera sostenible.

Las primeras noticias de la reactivación son bastante positivas, tenemos un crecimiento de dos dígitos, parte explicado en el rebote estadístico (por los niveles bajos que se toman como punto de referencia). Sin embargo, todavía no podemos hacer fiesta, los buenos vientos de crecimiento económico todavía no pasan, no se reflejan, en el mercado laboral. En efecto se redujo un poco el desempleo, pero entramos en una especie de meseta… Hay muchas hipótesis, que todavía no hay la suficiente confianza de los empresarios en la solidez de la recuperación y prefieren ser prudentes en contrataciones; otros lanzan como explicación que el aparato productivo con la pandemia ganó en eficiencia en muchos frentes y que ello implicará una reducción permanente en la nómina.

Otros consideran que hay sectores muy intensivos en mano de obra que todavía no logran reactivarse a plena vitalidad, como el cultural, recreativo y turismo. En conclusión, esperamos que la confianza vaya poco interactuando con indicadores positivos y que el aparato productivo recupere velocidad de crucero en materia de empleo.

En esta cruzada para reducir la pobreza en el país, señaló el Dane, que entre los asalariados hay en promedio nacional 11,5% de pobres y en las 23 principales ciudades se eleva a 14%. Una posibilidad relativamente rápida de intervención empresarial es hacer los análisis de quiénes son pobres y focalizar acciones de bienestar como lazo que los saque de pobres. Hace algunos años dirigía un colegio y me llamó la atención un informe de nuestra caja de compensación, Comfandi, que por medio de unas encuestas y entrevistas con todo el personal habían detectado pobres entre nuestros colaboradores.

Me llamó la atención pues en este colegio paga un mínimo por encima del legal. Había unos cuantos operarios que estaban por debajo de la línea de pobreza, porque de él dependía una familia extensa, la mamá, unas sobrinas, etc, y el sueldo no daba para tanta gente. Todos los empresarios pueden indagar en sus organizaciones y podrán hacer mitigar la pobreza en el país y generar dinámicas solidarias. Este sería una manera adicional de colaborar con esta gran cruzada nacional contra la pobreza.

Y para aquellos que ingenuamente han planteado la emisión a favor del Estado (préstamo del Banrepública al Gobierno) para gasto en subsidios, le recordamos que la fórmula de reducción de pobreza es: + Crecimiento económico + Efectos redistributivos - inflación. Una emisión generaría inflación y con ella borramos con el codo lo que hacemos ingenuamente con la mano.

Todos podemos poner para reducir la pobreza.