Al final, negociar bien no es imponer ni rendirse. Es entender que detrás de cada posición hay intereses, emociones y reputaciones en juego. Quien pierde el control de sí mismo, pierde también la negociación
Una desescalada permitiría aliviar las presiones sobre los precios del petróleo, pero una prolongación podría profundizar la volatilidad energética y restringir aún más el margen de maniobra en economías como Colombia
La campaña, ahora sí, comienza el domingo. Como periodista no revelaré mis opciones. Lo que sí creo es que Colombia necesita sensatez. No mensajes burdos odio y sobre simplificación de los problemas. No más violencia