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Analistas 03/06/2021

Ganar la Copa América

José Ignacio López
Director Ejecutivo Investigaciones Económicas en Corficolombiana

Como en cualquier telenovela, el drama de la Copa América tiene ahora un nuevo capítulo. El experimento de tener una sede compartida por Colombia y Argentina falló, en medio de una coyuntura en la que las protestas y un renovado pico de contagios y muertes asociados a la pandemia forzaron un cambio de sede, que de acuerdo con las últimas novedades sería Brasil. Una decisión no falta de ironía, si se tiene en cuenta que dicho país también pasa por un período de manifestaciones y ha sido uno de los más afectados por el covid-19.

En lo futbolístico, las expectativas del evento son bajas. Las selecciones de los diferentes países han tenido poca preparación y el estrago de las restricciones y frenos de ligas se reflejará en el terreno de juego. La selección de nuestro país no es la excepción.

Y si bien lo deportivo no necesariamente refleja lo que ocurre en cada uno de los países, la verdad de a puño es que América Latina ha sido la región más golpeada a nivel global por la pandemia. La economía de la región se contrajo 6,5% en 2020. Más de 14 millones han perdido sus empleos, en particular jóvenes y mujeres, en un mercado laboral marcado por la informalidad, donde las restricciones a la movilidad no han generado los efectos esperados en los indicadores de salubridad, contagios y muertes, pero sí han tenido un efecto devastador en la actividad económica. Los cierres de escuelas en América Latina han sido los más largos del mundo, con 300 días perdidos en promedio. Estamos a la espera que 114 millones de estudiantes vuelvan a las aulas de clase, como indican las cifras de la Ocde.

A pesar de este panorama sombrío, las proyecciones de la Ocde muestran que algunas economías podrían tener un rebote importante en 2021, en la medida que las campañas de vacunación avanzan y las restricciones a la movilidad se replantean. De acuerdo con las proyecciones de esta entidad, Colombia será el país que lidere el grupo de la recuperación, con un crecimiento esperado de 7,6% durante 2021.

Esta proyección puede sonar optimista, pero refleja la resiliencia de la economía colombiana, que sorprendió con un crecimiento de 1,1% anual durante el primer trimestre de este año. La Ocde advirtió en su reciente informe que los paros y bloqueos de las últimas semanas tendrán un efecto negativo sobre la economía. Las cifras de demanda de energía, combustible y movilidad confirman el frenazo de la economía debido a este fenómeno. Es muy probable que tengamos una caída en la actividad en mayo superior a 4%. No obstante, todo apunta a que las inaceptables vías de hecho darán lugar al diálogo, con lo cual podríamos ver un nuevo repunte en la actividad en junio, apalancado en el favorable contexto externo, el dinamismo del sector de la construcción, y claro está, el avance en la vacunación.

Colombia puede ganar la Copa América de la recuperación económica. Y si el país, de la mano de una normalización en la actividad empresarial y del empleo, logra hacerle una gambeta a la polarización, que bloquea la construcción de consensos, como está ocurriendo en otras partes del continente, no solo ganaremos el trofeo en materia de rebote económico, sino que podemos aspirar a posicionarnos como uno de los países con mejores perspectivas, en una región que en muchas dimensiones no encuentra salidas. Y bueno, en lo futbolístico el optimismo también vale, así sea para la próxima.