jueves, 16 de enero de 2020

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Las perspectivas de la economía colombiana para 2020 son positivas. Se espera que el crecimiento económico siga por buen camino y nuestro país sea uno de los de mayor dinamismo en la región. El equipo de investigaciones económicas de Corficolombiana espera una tasa de crecimiento de 3,1% para la economía colombiana, similar a la proyección de 3,2% para 2019, sustentanda en un buen desempeño de la demanda interna.

Es predecible una modesta recomposición a favor de la inversión privada con una leve moderación del consumo privado, en particular durante el segundo semestre del año. La inversión privada estará impulsada por la aprobación de la Ley de Crecimiento (Ley 2010 de 2019) que incluye la reducción progresiva en el impuesto de renta corporativa, la deducción del IVA en la compra de bienes de capital, la reducción en la renta presuntiva, los incentivos tributarios para sectores como el hotelero, la agroindustria y las industrias creativas, y el régimen de “Mega-inversiones”, entre otros. El nivel de tasas de interés, un repunte en el crédito comercial y la liquidez de los mercados internacionales y locales serán también favorables para la inversión privada durante este año. Se espera que la inversión en maquinaria y equipo crezca a un ritmo anual cercano a 10%, y la formación bruta de capital fijo, que incluye la inversión inmobiliaria, lo haga a una tasa de 4,6%, superior a la de 4,4% esperada para 2019.

El consumo de los hogares colombianos debe seguir creciento a un ritmo mayor al de la economía, pero es de esperar una desaceleración a medida que transcurra el año. El influjo de remesas de trabajadores en el extranjero, que el año pasado alcanzaron un nivel histórico de $26 billones; el bajo nivel de tasas de interés, la amplia disponibilidad y competencia en el segmento de crédito de consumo; el fuerte ritmo de crecimiento de los salarios de los trabajadores formales y la inmigración venzolana, seguirán sustentando el gasto de las familas, pero se irán agotando como fuentes de crecimiento.

Se espera que los otros componentes de demanda, el sector externo y el gasto público, contribuyan a un menor crecimiento en 2020. Por el lado de las exportaciones, continuará la reducción en la producción de carbón por razones estructurales; caída que no será compensada por un leve incremento de las exportaciones de petróleo y de productos no tradicionales. Bajo este panorama se prevé una caída en el volumen de exportaciones en 2020 con una tasa de crecimiento anual de 2,8%, inferior a la de 3,2% proyectada al cierre de 2019.

Por su parte, es probable que el gasto público se desacelere a una tasa de crecimiento anual de 2% en 2020, en relación al pronóstico de 3,2% para el año pasado. La menor contribución al crecimiento de este componente se explica por el proceso de ajuste requerido para cumplir las metas fiscales y el ciclo de baja ejecucción de las administraciones locales en su primer año de gobierno. Desde el punto de vista sectorial, se anticipa un repunte en la actividad económica de la industria, el agro y un rebote del sector de construcción. El comercio y el sector financiero deberían tener una tasa de crecimiento similar en 2020 a la de 2019, apalancados en el consumo privado y las ganancias en eficiencia asociadas a la innovación como las plataformas y canales electrónicos.