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Vives la música

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En las entrevistas de mi programa radial a algunos músicos colombianos como Julio Ernesto Estrada “Fruko” o Jairo Varela, ellos narraban las dificultades que tuvieron en los años 70 cuando en el mercado internacional poco se conocía nuestro talento. Niche y Fruko poco a poco fueron tocando puertas y se enfrentaban a las realidades de las duras disqueras y los grandes mercados donde no fue fácil despegar. Varela logró grabar para el Grupo Niche su tercer álbum en 1982 en el legendario “La Tierra” Sound Studios donde trabajaba regularmente Fania All Stars.

Sin duda, en los años 80 se desarrollaron algunos talentos nacionales pero a comienzos de los 90, Carlos Vives y su éxito taquillero “La Tierra del olvido” se convirtieron en el punto de inflexión de la música colombiana para siempre.

En su actual “Más Corazón Profundo Tour”, Vives recuerda aquella época donde intentó mezclar la música vallenata con instrumentos nuevos y voces profesionales como la de Amparo Sandino. Este importante pionero abrió el mercado para los demás que vinieron después y hoy es más que justo que el samario tenga la mayoría de las 36 nominaciones colombianas a los Premios Grammy Latinos.

En los últimos años nuestro país ha sido la vitrina perfecta para mostrarle al mundo que no solo tenemos entusiastas artistas, sino que somos una variedad de géneros, ritmos, sonidos, bailes y  herencia musical. La oferta y la demanda crecieron, se profesionalizaron y esto permite generar negocios  muy atractivos. Hemos logrado crear una verdadera industria musical. Un ejemplo, la reciente gira internacional por África y Europa de la orquesta salsera La 33.

Hace poco terminó la tercera versión del Bogotá Music Market -Bomm-, con 1.200 asistentes. Artistas, mánagers, agencias de contenidos musicales, productoras, disqueras y un gran número de empresas de la industria creativa, cultural y de entretenimiento formalizaron 1.933 citas comerciales en esta rueda de negocios. La nueva generación de artistas colombianos pudo exponer ante los empresarios de la industria sus producciones en un escenario  adecuado para hacer contactos e iniciar nuevas oportunidades en el negocio musical. El año pasado, los negocios en el Bomm superaron los $2.181 millones. Este año estuvieron en Bogotá representantes de algunos de los festivales más importantes del mundo, como Glastonbury (Reino Unido), Bushfire (Suazilandia),  Lollapalooza (Estados Unidos), Rec Beat (Brasil),  Festival del Bosque (Argentina), Estéreo Picnic (Colombia) y Fuji Rock (Japón). 

La realidad del negocio también se ha modificado desde los consumidores, tal como ha sucedido a nivel mundial. Hoy en día hay un fuerte consumo de música en los sistemas digitales y en línea. Colombia es uno de los 15 países con mayor crecimiento por ingresos digitales con  85% según el Digital Music Report, informe anual sobre el sector adelantado por The International Federation of the Phonographic Industry – Ifpi. Los servicios digitales de música representan hoy 51% de los ingresos, convirtiéndose en la fuente más importante de la industria musical en Colombia. Deezer, por ejemplo, el servicio de streaming de música legal, tanto en usuarios registrados, como en promedio de consumo de música por mes, presenta en Colombia un crecimiento anual de 550%.  

En la disquera Sony Colombia también certifican un crecimiento digital de 50%. Para 2014 registran aproximadamente 3 millones de unidades vendidas. Existe una percepción equivocada sobre las bajas ventas del producto físico. En la práctica la música en nuestro país sigue teniendo una participación muy destacada para un segmento del público. 

Lo bueno que sucede con nuestros músicos es un llamado de atención a los programadores de emisoras musicales de radio que a veces menosprecian lo local y privilegian al músico extranjero. Es necesario apoyar nuevos talentos y darle su merecida exposición a los que en el futuro pueden ser los reemplazantes de Vives, Juanes y Shakira. Buena música hay por todos lados, la tecnología y las redes sociales permiten que se conozcan fácilmente, pero necesariamente los grandes medios son la plataforma ideal para tener más músicos colombianos exitosos a nivel comercial. 

Ñapa: Ojalá la buena noticia de las 10.000 becas, no la conviertan ahora en una discusión política innecesaria. El país necesita más estudiantes talentosos y más inversión en buena educación. No importa quien haya tomado la decisión. Colombia necesita ser un país más educado.

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