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Analistas 29/11/2024

¿Teletón educativa?

Germán Eduardo Vargas
Catedrático/Columnista

Disonante, el MinEducación carece de preparación, pedagogía y competencia. Irracional, no sustenta sus incoherentes anuncios, y amenaza a los estudiantes si el congreso no aprueba otra superficial enmienda a la financiación estatal.

Nadie hace la tarea. Además, ignorando a la economía basada en el conocimiento, la Corte Constitucional sentenció que la educación superior no era derecho. Así ha nivelado por lo bajo a la sociedad; pero, aprovechando que el presunto “cambio” también defraudó, debería corregir el rumbo del país exigiendo el entierro de los paliativos y respiradores artificiales, pues ese sector debería representar al Fénix del renacimiento republicano, elevando el interés común, la justicia y la igualdad.

Disimulando la exclusión de la mayoría de los colombianos, y el autoinmune déficit estructural para universalizar la educación gratuita, Ser Pilo Paga privilegió a pocos y el Icetex endeudó a otros tantos; desnaturalizado, ese Instituto terminó patrocinando a mediocres entidades privadas.
Para perpetuar nuestras limitaciones, la tecnocracia anula cada reforma tributaria, descalificándola como confiscatoria, y defiende la tiránica regla fiscal. Se burló de la Carta Magna como si fuera astral; retrogradó las metas y avaló la captación de limosnas, que, igual, fueron consumidas por la corrupción.

Desahuciado, el Estado siempre niega sus anomalías, y nunca suministra atención integral a su disfunción sistémica. En la anémica Nacional, verbigracia, después de otro prolongado paro, Petro realizó un trasplante de rector; intentó reanimar a los órganos estudiantiles -resabiados o explosivos, colapsan las vías del diálogo o bombean combustibles fósiles-, y prevalecieron los reactivos sistemas autónomos.

Respecto a la nociva mercantilización, hay demasiados directivos, docentes e investigadores “platónicos”, cuyo nepotismo ha explotado a la “academia”. Usufructuaron el hacinamiento, transfirieron sus labores a estudiantes-monitores y manipularon las evidencias para transar a sus clientes.

Pregunta de selección múltiple, con múltiple respuesta: ¿Por qué fracasan los Países? Entre los clichés de los nuevos Nobel de Economía, resalto la seguridad social y la educación. Pero las EPS no son buenas, y se convirtieron en gancho o palanca para la medicina preferencial, que tampoco fue la panacea.

Entretanto, el insostenible sector educativo capitaliza un esquema piramidal, siendo famoso por otorgar descuentos por referido, ofrecer promociones 2x1 o regalar títulos de maestría, inclusive, no gracias al mérito sino al pago de matrículas y otros emolumentos. Así sobrevive su viciada institucionalidad, y tanto el MinEducación como el Consejo Nacional de Acreditación fueron cómplices de esa involución, siendo consabidos los problemas de gestión, financiación y calidad, además de las chambonadas que transigen durante las auditorías.

La deserción es consecuente con esos fraudes. Las clases son tan pobres como los emprendimientos y los empleos de subsistencia, cuyo promedio salarial converge al mínimo. El estudio está en deuda o apenas reditúa. No forma para la vida, no civiliza y no profesionaliza. Por eso muchos idolatran a los próceres de la violenta, ilegal o desigual prosperidad, aunque tengan nada de benefactores.

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