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Empleo del futuro

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Eduardo Verano de la Rosa

Las autoridades macroeconómicas de Colombia están preocupadas porque el desempleo podría llegar a 11 %, cifra que indica un problema estructural que debemos enfrentar. Resulta prioritario buscar el camino necesario para resolver la disminución de las exportaciones no petroleras que tanto impactan la generación de empleo.

La clave es definir el modelo económico que lleve al fortalecimiento de la economía que nos permita alcanzar una prosperidad compartida, duradera, con mayor equidad y, en especial, con empleo de calidad. El español Emilio Ontiveros en su libro “Excesos: Amenazas a la prosperidad global” analiza el impacto creciente de la “era de la digitalización” en el empleo, ya que más personas son sustituidas por máquinas, además, bajará el precio de la demanda salarial de la clase trabajadora.

Han sido tradicionales en la historia de la humanidad los múltiples rechazos a la modernización y nuevas tecnologías, precisamente porque generan incertidumbre en los trabajadores.

Ocurrió con el rechazo que tuvieron las nuevas máquinas tejedoras en la Inglaterra de 1589. Lo mismo aconteció en China, en el siglo XIV, con la agitación social provocada por un nuevo tren que afectó a las personas que cargaban equipajes en sus espaldas.

También se recuerdan las consecuencias de la Revolución Industrial que en el siglo XVIII condujeron a sabotajes y destrucción de las máquinas. Keynes, en el año 1930, habló del “desempleo tecnológico” y nos puso a pensar en la importancia de aceptar el progreso tecnológico que conlleva una revolución industrial ya que ha traído más avances y mucha más prosperidad y crecimiento que los empleos desplazados.

El camino hacia nuevas tecnologías es sólido e irreversible, no hay más alternativa que adaptarnos y pensar cómo será el futuro de los empleos.

La digitalización se aplica a mayor número de actividades con un crecimiento exponencial en la capacidad de la computación, con un mayor alcance y calidad en la conectividad y a costos más bajos que permiten la popularización de estas tecnologías de innovación y de software que replican funciones laborales. Las máquinas son más potentes y baratas.

Ha aparecido, también, la automatización del robot y la Inteligencia Artificial que podrán reemplazar a un número creciente de empleos. Los robots hacen tareas susceptibles de automatización a un costo, en principio alto, pero en el largo plazo mucho más barato, sin errores y sin problemas sociales. Las máquinas con inteligencia artificial han dado un salto gigantesco porque están diseñadas para utilizar procesos internos de aprendizajes: ‘machine learning’, que se autoperfeccionan en la elaboración, ejecución y avance de tareas.

Según Ontiveros, lo único que tranquiliza saber es que en Alemania, Corea del Sur y Singapur, que es donde mayor número de robots se están utilizando, hay más empleo. Han tenido la habilidad de preparar y capacitar a su gente para que utilice, al máximo, las ventajas de los procesos de robotización. Allí está el secreto.

El gran cambio que los colombianos tenemos que aprender, es preparar y capacitar a nuestra gente para que participen de manera natural de los procesos de modernización de la producción con robotización y digitalización. El Estado tendrá una gran tarea: generar nuevos empleos con una estructura productiva que contemple la modernización y evitar así un futuro desempleo.

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