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Emisario Submarino, muy bien por Cartagena

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Será motivo de gran alegría la inauguración del Emisario Submarino de la ciudad de Cartagena. Es una obra muy significativa para el medio ambiente, la salud y el bienestar de los cartageneros. 

 
El Emisario Submarino tuvo que vencer innumerables contratiempos que se originaron desde la etapa de diseño, también hubo inconvenientes por las discusiones sobre el impacto ambiental y finalmente durante su construcción. 
 
El proceso de gestión duro más de 16 años y lo impulsó un equipo multidisciplinario de expertos especializados en obras  marinas.
 
Hubo serios problemas por incumplimientos en la ejecución del contrato y en la construcción de los lastres de la tubería, no acordados, que ocasionaron roturas, movimientos y hundimientos en el proceso de instalación. 
 
Durante el transporte desde Stathelle (Noruega) hasta Cartagena, de los siete enormes ductos que unidos suman 4.3 kilómetros transcurrieron 59 días en los que se rompió el paquete de tubos por cambiar la ruta de movilidad por aguas más profundas a las previstas. 
 
En efecto, encontraron algunos de ellos hasta en Panamá. Esta última etapa le causó serios contratiempos a la ex alcaldesa, Judith Pinedo. 
 
No obstante, al final se vencieron todos los obstáculos, se realizaron las pruebas pertinentes durante cuatro meses y ya esta lista la obra.
 
Lo más destacado es el cambio sustancial que va a tener el turismo porque se mejorará la apariencia y hasta el olor de la ciudad. Se eliminan, por fin, los vertimientos directos de aguas servidas tanto a la Ciénaga de la Virgen como a la Bahía de Cartagena lo que durante siglos limitó su uso.
 
Todo ello representará un impacto positivo en la calidad de vida de los cartageneros porque la Bahía de Cartagena no solamente tendrá una mejor presentación sino que permitirá la práctica de deportes náuticos que antes estaban vedados por ser una laguna de oxidación. Y en la Ciénaga de la Virgen seguramente surgirá una exuberante fauna y flora. ¡Cambio total! 
 
El diseño de todo el sistema es muy novedoso y marca la pauta en el mundo ambiental y entre los sistemas de transporte de aguas residuales. Primero, se instalaron internamente casi 20 kilómetros de tubería que recogen las aguas servidas de cada una de las estaciones recolectoras de Cartagena que antes hacían su vertimiento directo a los cuerpos de agua, de allí, se llevan hasta Punta Canoa y luego de un tratamiento primario, se transporta los residuos hasta casi 5 kilómetros de mar adentro a través del Emisario Submarino.
 
Al final del recorrido, se utiliza un sistema de difusión en un tubo enterrado mar adentro que destruye casi todas las bacterias por la alta concentración de salinidad del medio marino adonde llega.
 
Se construyeron, además, murallas de contención en la punta del tubo para evitar contingencias adicionales: Así se evitará que algún pesquero pueda enredar sus redes en ese emisario submarino y poner en riesgo su estabilidad ante situaciones extremas como huracanes que podrían ser más frecuentes por el cambio climático.
 
Por su impacto, por su categoría, por su inversión de $60 mil millones es una de las apuestas más importantes en obras de saneamiento básico del país impulsada por Aguas de Cartagena, el Distrito de Cartagena y el Gobierno Nacional.
 
Nos congratulamos con Cartagena y el Gobierno Nacional por este gran logro.  
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