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Analistas 20/01/2022

Ecos del congreso de leyes

Eduardo Verano de la Rosa
Exgobernador del Atlántico

A nombre de los constituyentes del 91, recibí el pasado diciembre un reconocimiento de los organizadores del Congreso Mundial de Leyes, organizado por la World Jurist Association, que busca fortalecer el Estado de Derecho para el desarrollo de las naciones. El homenaje fue ante 1.000 visitantes, incluido el rey de España, Felipe VI, para los 72 colombianos que redactaron nuestra Constitución. Cuando se redactó eran momentos difíciles que motivaron a jóvenes a impulsar la séptima papeleta. El gobierno Barco sentó las bases, y bajo el liderazgo de Gaviria se reunió la constituyente.

Se introdujeron grandes transformaciones y se elaboraron temas como: la paz, cese de la violencia, libertad, desarrollo económico y social, ordenamiento territorial y una carta de derechos. Se crearon nuevas entidades, como la Corte Constitucional para su control y la Junta Directiva del Banco de la República independiente. Se renovaron estructuras sociales fruto de una meditación colectiva, y la tutela, la reina de la Carta Magna.

Barranquilla recibió en la Casa Catinchi (Plaza de la Paz) y el Centro de Eventos del Caribe a quienes convirtieron a Barranquilla en un santuario del derecho, una cumbre de la jurisprudencia mundial.

Del congreso de juristas quedaron reflexiones sobre el futuro desarrollo del derecho como: manejo estatal de torturas, desapariciones y derecho ambiental, la importancia de la libertad de expresión, acabar con el flagelo de periodistas desprotegidos y asesinados. También, la defensa de los derechos humanos individuales como la honra, la reputación y en contra de difamación, injuria, calumnia, la despenalización de los delitos de opinión y el derecho de respuesta y rectificación.

Se criticó la falta de sensibilidad humana por el derecho de las víctimas, y los derechos nuevos que surgen por las nuevas y avanzadas tecnologías: el blockchain, inteligencia artificial. En 10 años han ocurrido más cambios que en los últimos 50, lo que hace necesario ajustar el derecho. El reto más notable es cómo convivir en paz y respeto al derecho ajeno.

Se concluyó que las escuelas, los libros y los profesores nunca van a morir. La evolución de la humanidad inició comunicándose a través de solo gestos, después descubrió la palabra y llegó en su evolución a la prensa, radio, televisión y, últimamente, las redes. Todos coexisten, nada desaparece, todo lo previo seguirá. Todo se potencializará y llegamos a la revolución del pensamiento con enciclopedias digitales, que acabaron las tradicionales. Lo presencial no será sustituido.

Estamos en un mundo en permanente transformación, nunca regresaremos a la normalidad y casi todo será nuevo. Nos tendremos que reinventar y adaptar, en especial el Estado de Derecho, el debido proceso y los sistemas para reclamar los derechos. El debido proceso será el derecho a controvertir las pruebas. Hay que ajustar el sistema acusatorio sobre los procesos inquisitivos tradicionales.

Se criticó el tema de guerras jurídicas buscando resultados políticos. No todo debe valer en la actividad política, con unos partidos que por sus crisis deben buscar nuevas maneras de comunicarse y la judicialización de la política.

El proselitismo político y la independencia judicial son importantes porque no hay libertad sin leyes, sin leyes no habrá democracia, y sin democracia no habrá desarrollo económico y social, por lo tanto el bienestar es una cadena de eventos que debemos proteger.

Por eso el lema de esta reunión de juristas: “del Estado de Derecho depende el desarrollo de las naciones en convivencia”.

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