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Analistas 19/12/2020

Navidad y mercadeo

Carlos Fernando Villa Gómez
Consultor de Mercadeo

Las celebraciones navideñas en todo el mundo hace rato se caracterizan por estar rodeadas de un ambiente eminentemente comercial, dejando de lado hasta cierto punto lo que el mundo cristiano celebra, o quizá podría decirse tristemente que celebraba, con espíritu religioso, y en nuestro medio existen características de tipo cultural que influyen notoriamente en la forma como se vive la rememoración del nacimiento de Cristo.

Muchas regiones tienen comidas típicas para la época, no solo en Colombia sino también en el resto del mundo, y es costumbre de muchos países la reunión familiar durante la noche del 24 de diciembre para cenar y repartir los regalos, mientras en otras partes se reúnen para cenar dejando la repartición de los presentes para el 25.

Los pesebres, el árbol, las novenas y los villancicos que son muy típicos de los países latinos, con el acompañamiento de natilla, buñuelos, hojuelas, y otros alimentos, entre otros en nuestro medio, y la llamada misa de gallo del 24, se cuentan entre las tradiciones colombianas.

Pero este año, por culpa de la pandemia, no se podrá celebrar como tradicionalmente; solo unos pocos miembros de familia o amigos cercanos reunidos, sin muchos besos y abrazos, guardando distancias, portando los ya famosos tapabocas para una protección eficaz contra el tristemente célebre covid-19.

Y adelantándonos un poco, a la semana siguiente habría que decir lo mismo acerca de las fiestas de despedida y bienvenida de los años, el moribundo y el naciente, durante las cuales no se podrá sino escuchar el 31 la famosa canción que dice que faltando cinco pa’las doce va a abrazar a la mamá, ni se verá en Nueva York el tradicional espectáculo del descenso de la manzana, o al menos no como en los años anteriores.

Será pues una Navidad que tendrá que celebrarse de manera muy distinta a la que estamos acostumbrados, pero que para mercadeo ha sido y es una temporada llena de muchas oportunidades para reinventar muchas cosas, además de reflexionar sobre la manera como se ha adelantado el proceso logístico de formación y mantenimiento de los clientes, y para planear las acciones del nuevo año, las cuales estarán afectadas durante buen tiempo por lo que podrá y no se podrá hacer por las medidas de protección necesarias para el bien y la salud de todos.

Las variables de la mezcla tradicional del marketing, como es apenas lógico, han sido y son las grandes ganadoras por haberse convertido en las que mayor protagonismo han logrado, con el cliente, ser humano, como centro y razón de ser de las decisiones. Las famosas cuatro pes, que para muchos son ‘dizque’ obsoletas, producto, precio, promoción y plaza, se han tenido que reinventar casi que en su totalidad, y el mercado se ha concientizado de muchas cosas que antes no se consideraban tan importantes.

La Navidad y el cierre del año de la pandemia están marcando un punto de partida para el marketing que hace que renazca en importancia, y estos días y lo que se está viviendo son la demostración de ese renacer por la manera como se ha tenido y se tendrá que actuar durante algún tiempo, sin saber a ciencia cierta cuánto durará, aunque sí con esperanzas de relativa tradicional normalidad por la llegada de la tan esperada vacuna que ya comienza a aplicarse.

Por eso, para todos nuestros amables lectores, deseamos una muy feliz Navidad, en paz y con salud.