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Tribuna Empresarial 09/03/2022

Un tratado global para poner fin a la contaminación plástica

Andrés González
Presidente de Unilever Colombia

Las empresas de bienes de consumo, incluida Unilever, son grandes usuarias de plástico. Desde detergente hasta champú, muchos de los productos que vendemos vienen empacados en plástico. Y durante la última década se nos ha pedido seriamente que abordemos el problema de los desechos plásticos. Esto no solo es lo correcto; también impulsa la innovación y refleja las preferencias cambiantes de los consumidores.

Más del 80% de las personas en todo el mundo prefieren productos con menos envases de plástico, según una encuesta de IPSOS publicada esta semana. Las empresas como la nuestra tienen un papel clave en impulsar innovaciones para reducir el uso de plástico virgen y hacer que nuestros productos sean más reciclables.

En Unilever nos hemos comprometido a reducir a la mitad nuestro uso de plástico virgen para 2025. También a eliminar más de 100.000 toneladas de plástico de nuestros empaques, lo que equivale al peso de más de 8.000 buses de dos pisos. Y nos aseguraremos de que nuestros envases de plástico estén diseñados para ser totalmente reutilizables, reciclables o compostables.

Hemos avanzado en nuestros compromisos al usar más plástico reciclado posconsumo (PCR) que nunca. Pero a pesar de los objetivos ambiciosos, las grandes innovaciones y la inversión significativa de muchas empresas como la nuestra, aún no hemos cambiado el rumbo. El problema en realidad está empeorando. Al ritmo actual, habrá cuatro veces más plástico en el océano para 2040 que en 2016.

Esta semana 175 países respaldaron una resolución histórica en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-5) hoy en Nairobi para poner fin a la contaminación plástica y forjar un acuerdo internacional legalmente vinculante para 2024. Este deberá ser un marco común que reconozca la verdadera escala del problema y la naturaleza global de las cadenas de valor complejas, abordando el ciclo de vida completo del plástico, incluida su producción, diseño y eliminación.

Un tratado es esencial para detener la ola de contaminación plástica y debe centrarse en superar dos obstáculos principales: la reducción y el reciclaje.

Como empresa estamos buscando dos grandes transformaciones en la reducción. En primer lugar, queremos innovar para usar menos plástico en nuestros envases, cambiando a formatos de reutilización y recarga, así como materiales alternativos como papel, aluminio y materiales de origen vegetal. Luego, cuando esto no sea posible debido a la naturaleza del producto, buscamos reemplazar el plástico virgen con plástico PCR, que también ayuda directamente a combatir la contaminación plástica al respaldar el modelo comercial circular.

Estamos progresando con esto. Creamos nuestra primera botella hecha de 100% plástico reciclado posconsumo (PCR) en Colombia para el detergente líquido Fab, usando 6,5 toneladas de PCR al mes. Esto significó una reducción de más de 78 toneladas de plástico virgen por año.
El segundo obstáculo que debe abordar el Tratado es el reciclaje.

Rediseñar el empaque de los productos para impulsar la reciclabilidad es una prioridad en Unilever. Sin embargo, existe una brecha crítica entre lo que se puede reciclar y lo que realmente se recicla dentro de los sistemas de gestión de residuos. Alrededor del 70 % de los envases de Unilever en todo el mundo son técnicamente reciclables, pero solo la mitad del plástico que usamos es reciclable en la práctica. Lo mismo es cierto para la mayoría de las demás empresas de bienes de consumo.

Para el desarrollo de la EcoBotella de Fab, ayudamos a desarrollar y mejorar la infraestructura de reciclaje en Colombia, en alianza con la transformadora Biocírculo. Esto permitió establecer un suministro de PCR de alta calidad para Fab, que a su vez permitió que otras marcas de nuestro portafolio, como Aromatel, migrarán también a botellas 100% PCR.

Pero necesitamos nuevas leyes para estimular la inversión en infraestructura, introducir objetivos de reciclaje obligatorios y establecer incentivos para que las empresas realicen los cambios de sistemas necesarios para acabar con la contaminación plástica. Es importante destacar que necesitamos nivelar el campo de juego para facilitar la implementación de soluciones que funcionen para todos.

Como empresa, a menudo nos preguntan por qué no podemos dejar de usar plástico por completo. Donde es posible evitar el uso de plástico a través de materiales alternativos como papel y cartón, lo estamos haciendo. Pero eliminar el plástico por completo no es la solución. El plástico es liviano, duradero y, en la mayoría de los casos, la forma más segura y eficiente de llevar productos cotidianos a las personas que los necesitan. También suele ser la opción con menor huella de carbono en comparación con otros materiales.

Sabemos que empresas como Unilever tienen la clara responsabilidad de invertir en innovaciones para reducir nuestro uso absoluto de plástico y garantizar que todo nuestro plástico se mantenga fuera del medio ambiente.

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