¿Qué puede importar a un par de machistas contumaces que la ética exija coherencia entre lo privado y lo público, si ese virtuosismo solo es exigible a las mujeres?
La caída de la natalidad no debería leerse como una preocupación aislada sobre el tamaño futuro de la población, sino como una señal temprana de una posible transformación del modelo social y económico del país