viernes, 24 de enero de 2020

La política de “vestirnos con propósito”, horarios flexibles, trabajo desde casa, entre otras opciones, son salario emocional

Juliana Villarreal

Para nadie es ajeno que actualmente y, en especial para las nuevas generaciones entiéndase por centennials o milennials, las personas estamos en constante búsqueda por encontrar un equilibrio entre nuestra vida personal y laboral. Es así como las compañías debemos entender que todavía tenemos un camino por recorrer, que va de la mano con la transformación de la cultura corporativa.

Aquí no solo hablamos en términos salariales, sino de la búsqueda de nuevas iniciativas para mantener el equilibrio personal y laboral. De acuerdo con Hays Colombia, 81% de las empresas en el país ofrecen ahora beneficios adicionales al salario. Además, resaltan que 52% están implementando opciones de flexibilidad de horario.

Pfizer es una de las empresas pioneras en este sentido, y nos sentimos orgullosos de ello; de ir más allá de lo que legalmente nos corresponde. Hemos implementado distintas iniciativas asociadas al salario emocional, que impactan y mejoran la vida de nuestros colegas, como: la política de “vestirnos con propósito”, horarios flexibles, salas de masajes, trabajo desde casa, alquiler de bicicletas, un comedor para los colegas, entre otras.

Sin embargo, el salario emocional no se trata únicamente de espacios físicos o beneficios tangibles, que son, por supuesto, herramientas valiosas. Tampoco se trata de adoptar las tendencias y establecer acciones, que no vayan a ser sostenibles en el tiempo; ni radica en que todas estas iniciativas se desprendan de una sola área, como muchas compañías lo hacen a través de sus áreas de Recursos Humanos. El salario emocional debe comprenderse como una búsqueda constante y una responsabilidad por parte de todas las áreas y empleados de las empresas, para fortalecer la retención y atracción del talento.

Desde la perspectiva de los empleados, este tipo de iniciativas ayudan a generar sentido de pertenencia y apropiación por los objetivos del negocio, lo que los convierte en aliados clave, pues de su compromiso dependerá el desempeño. Ahora que llegan las nuevas generaciones a los entornos empresariales, las empresas nos enfrentamos al reto de seguir siendo atractivas y poder conseguir el talento con los conocimientos apropiados, con una perspectiva que sea compatible con la visión de la empresa, al tiempo de retenerlos con una oferta de valor integral.

En Pfizer tenemos entre nuestras prioridades construir un lugar de trabajo agradable, con valores e integridad. Sabemos que el salario emocional tiene un impacto muy relevante y eso se ve reflejado en el índice de satisfacción interna de 93% que hemos alcanzado en el último año. Conocemos a nuestra gente, sabemos qué la hace feliz y sabemos cómo podemos hacerlo.

Nuestra experiencia nos ha permitido ir cada vez más allá, y entender que es un proceso de evolución y análisis constante. Un diálogo permanente con todos nuestros colaboradores, nos permite conocernos y buscar alternativas permanentes, adaptadas a las necesidades y expectativas suyas y a las del negocio. Lo más importante es reconocer que somos personas, y que, mientras estemos felices en nuestra vida, nuestros resultados serán aún mejores.

Juliana Villarreal
Directora de Asuntos Corporativos y Pacientes de Pfizer Colombia