El peligro de nuestro tiempo, advierte, consiste en reducir todo el propósito educativo a la primera, olvidando que también formamos personas y ciudadanos
Es hora de decirle la verdad a quienes deberían estar pagando y pidiendo perdón por todos los crímenes cometidos
Defienden un paternalismo político a través de unas políticas clientelares que exceden lo defendible, incluso para muchos votantes de izquierda