Esto implica modernizar los sistemas de información, implementar alertas tempranas y diseñar planes de mejoramiento que permitan corregir desviaciones antes de que se conviertan en crisis. Supervisar ya no significa esperar el colapso, sino anticiparlo y evitarlo
Las nuevas generaciones tienen el derecho y el deber de impulsar cambios, pero el error fatal ocurre cuando se pierde de vista el propósito fundamental que dio origen a la estructura.
Las cifras dejan de ser solo números para convertirse en una brújula de la realidad económica y social. El reto sigue siendo fortalecer la cultura estadística y promover que ciudadanos, medios y tomadores de decisión usen esta información de manera técnica y constructiva